El clima se enrarece más en el conflicto entre la Municipalidad de Salta y el gremio de la Unión de Trabajadores Municipales (UTM). Ayer, Pedro Serrudo, titular de la UTM, se negó a declarar, luego de ser imputado por los serios disturbios que junto a su sindicato provocó el viernes pasado en el Centro Cívico Municipal (CCM) y el Tribunal de Cuentas.
De acuerdo a lo que se informó de manera oficial, la fiscal penal 5, Gabriela Buabse, comenzó ayer con las audiencias a Serrudo y otras diez personas, quienes fueron imputadas inicialmente por los delitos de "incitación pública a la violencia", "amenazas", "compulsión coactiva", "atentado a la autoridad", "robo agravado en grado de tentativa", "daños agravados" y "lesiones leves".
Según lo informado por la Fiscalía Penal 5, Pedro Serrudo se presentó ayer con su abogada. Allí, Buabse llevó adelante la audiencia de imputación en contra del sindicalista, y le presentó las pruebas reunidas en su contra, tras lo cual, y al momento de ser invitado a prestar declaración indagatoria, Serrudo expresó su negativa, aunque señaló que lo hará por escrito. Al respecto, la fiscalía informó que el imputado tiene un plazo de 48 horas para hacer su descargo.
El viernes pasado fue un día de furia. Serrudo había convocado a una asamblea y manifestación en la Municipalidad para protestar porque la Justicia Federal hizo caer el convenio colectivo de trabajo. Y con esta medida tiró abajo el "aporte solidario" del 1,5%, que todos los trabajadores, afiliados o no a la UTM, debían pagar al gremio comandado por Serrudo. Además, el municipio debía aportar el 1% de cada trabajador, también a este sindicato.
Como consecuencia de los desmanes, seis trabajadores del CCM terminaron lesionados y otros tantos en el Tribunal de Cuentas, entre ellos el vocal Sócrates Paputsakis.

Sin acuerdo

Los días pasan y aún no hay acuerdo entre la Municipalidad de Salta y la UTM. Es que ya fracasaron tres audiencias de conciliación y no se logra zanjar las diferencias.
Mientras el municipio pide que la UTM deje de lado el estado de alerta, desde el gremio de Pedro Serrudo piden que se deje sin efecto el despido que hubo de un miembro del sindicato, y que no haya fuertes represalias con los otros apuntados de haber participado en los incidentes del viernes. La Municipalidad no da el brazo a torcer y el diálogo está empantanado.

¿Qué te pareció esta noticia?

Comentá esta noticia