Una suma de factores, más un único denominador común, llevaron a un estado terminal al servicio sanitario provincial. La provisión de agua y el tratamiento de efluentes en Salta capital y en el norte provincial, por citar los más importantes, hicieron masa crítica.
Los inconvenientes se van acumulando sin soluciones a la vista.
En los últimos años, el ejido urbano de la capital salteña tuvo un crecimiento demográfico exponencial.
La importante inmigración de la gente del interior de la provincia hacia la ciudad causó un colapso habitacional y de infraestructura social básica.
Una urbanización caótica debida a la falta de planificación fue la consecuencia de este crecimiento.
La infraestructura social de agua y cloaca se construyó en forma precaria e insostenible. Así llegamos a la única responsable de este desastre, la incompetente empresa Aguas del Norte.
Como dice el dicho popular, la culpa no la tiene el chancho si no quien le da de comer. La actual situación es producto de una pésima política en el manejo del servicio sanitario llevada a cabo por el gobierno provincial en ocho años de gestión. Su brazo ejecutor es la empresa Aguas del Norte y el Enresp, encargado de controlar y hacer cumplir el plan de inversión presentado por la empresa.
De un simple análisis surge que de todos los "servicios prestados" por Aguas del Norte, únicamente sería rentable el prestado en Salta capital. Y se dice sería, por que el déficit en infraestructura que padece la ciudad no lo haría rentable por varios años.
La transferencia de instituciones prestadoras de servicios desde el ámbito provincial al municipal, en este caso la municipalización de la empresa Aguas del Norte, es un tema urgente que debe estar en la agenda de los intendentes, legisladores provinciales y sobre todo del Gobierno provincial. Esto implicará la asunción inmediata de la responsabilidad municipal en temas de provisión de aguas y tratamientos de efluentes. Esto generará un nuevo estudio de factibilidad de servicios básicos con proyección futura.
La transferencia de responsabilidades en esos ámbitos incluirá la transferencia de recursos humanos y partidas presupuestarias por parte de la Provincia.
La municipalización de los servicios sanitarios es un tema a considerar seriamente. Ningún municipio puede realizar una planificación urbana (Pidua) a futuro si no tiene a su cargo el manejo de los servicios de infraestructura social básica (agua y cloaca entre ellos). Estos se encuentran bajo la órbita del gobierno provincial, con los resultados a la vista.

Una propuesta
Si bien nuestras intendencias no han gozado de buenas administraciones, se propone el siguiente esquema de operatividad del servicio.
De acuerdo con los sistemas que abastezcan, que pueden ser mas de un municipio, tal es el caso de Salvador Maza, Aguaray, Tartagal, Mosconi y Cornejo, que conforman un mismo sistema, se propone formar algún tipo de asociación o cooperativa entre estos municipios. Lo que se buscará con esto es que la cooperativa o asociación se haga cargo del manejo del sistema de agua y cloacas con el objetivo de optimizar el servicio, haciéndolo eficaz y eficiente.
El fin que se propondrán estas cooperativas o asociaciones será el de mejorar la calidad de vida de los habitantes del o los municipios involucrados. Una vez normalizado el servicio, lo que se recaude por este se volcará en inversiones al sistema.
Se darán soluciones in situ a través de decisiones tomadas en el lugar, con atención directa a los usuarios ante cualquier problema. No será como ocurre actualmente, que a través de un 0800 a cientos de km de distancia se realiza la queja o consulta, para que una operadora telefónica responda que no sabe cuándo van a restablecer el servicio.
Estos son habituales debido a que la empresa Aguas del Norte, además de prestar un pésimo servicio, administra y toma sus decisiones desde la ciudad de Salta.
Esta forma de manejo se podrá aplicar al resto de los municipios de la provincia. Como ya se dijo, se acompañará desde el Gobierno provincial la formación de estas asociaciones o cooperativas mediante la transferencia de partidas y recursos humanos. Estas asociaciones o cooperativas deberán contratar personal especializado para hacerse cargo del manejo (dirección, gerencia, etc.) del sistema. El acomodo de amigos sin experiencia en el gerenciamiento del servicio sanitario sería un suicidio a corto plazo.
Los recursos están
En la provincia existen los recursos humanos capacitados para gerenciar estas asociaciones o cooperativas. Actualmente estos recursos humanos están olvidados y desperdiciados.
Al adoptar este tipo de figuras (cooperativas o similares), se facilitará el acceso al financiamiento externo para la ejecución de las obras. Estas fuentes existen y son varias, a nivel nacional el nuevo Plan Belgrano, Enohsa, programas de saneamiento urbano con fondos nacionales y otros; a nivel internacional BID, Banco Mundial, inversionistas privados nacionales e internacionales. Como se puede ver, las fuentes existen, se necesita la gestión para obtenerlos. La acción mancomunada del gobernador e intendentes facilitará la obtención de estos recursos.
En resumen, la solución del servicio sanitario provincial es una decisión política al más alto nivel. La situación actual es inviable. Aguas del Norte fracasó en su gestión y hasta se financió con plata del Fondo de Reparación Histórica.
El Gobierno debe definir en forma urgente una política de Estado para el servicio sanitario provincial, que a su vez defina quién y cómo se debe ejecutar esa política. La solución está planteada, es hora de que los que deciden se den cuenta que ellos también son usuarios.

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