Marcos Eduardo Cuéllar (40), quien le disparó a su esposa, Gabina del Jesús Gómez, con intenciones de matarla, tras lo cual intentó quitarse la vida pegándose un tiro con un revólver calibre 22 en la boca, continúa en grave estado en el hospital San Bernardo.
Se le diagnosticó una herida de arma de fuego en el cráneo con orificio de entrada sin salida y el último parte médico no es alentador. Está con custodia policial.
En tanto, la mujer padeció una herida de arma de fuego en el cuello con orificio de entrada y salida y presentó una leve mejoría.
Actualmente permanece estable. El proyectil, de milagro, no le afectó la carótida. Una auxiliar fiscal penal dispuso que la causa sea caratulada como supuestas lesiones con arma de fuego agravadas por el vínculo y tentativa de suicidio.
Frente a sus hijos
El dramático hecho ocurrió el jueves cerca de las 8.30 en una vivienda del barrio Municipal de la localidad de El Quebrachal. Los tres hijos de la pareja (de 13, 9 y 7 años) estuvieron presentes durante el episodio. Fueron testigos de la reacción homicida y luego suicida de su propio padre.
Tras la delicada situación quedaron al cuidado de la abuela materna y con consigna policial.

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