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Silencio oficial por el polémico negocio de los cheques diferidos
Prefirieron no aclarar y así evitar oscurecer más la polémica que se desató con el negociado incompatible que generó el Gobierno de la provincia, con la emisión de cheques diferidos a los proveedores y contratistas.
El dicho popular señala que el que calla otorga. En este caso seguramente no tuvieron cómo explicar la investigación que publicó ayerEl Tribuno, en donde se da cuenta que oficinas públicas operan para que las empresas que recibieron los cheques diferidos, tengan que cambiarlos con hasta 34% de intereses.
El 2015 fue un año muy movido desde el lado electoral y usando la política se buscó desviar la mirada de los temas más candentes. Corría el mes de octubre y sin una situación financiera agobiante ni mucho menos, desde el Gran Bourg comenzaron a emitir cheques diferidos para cancelar deudas.
Ahora, ¿cuál es la explicación para emitir estos cheques y afectar las fuentes de trabajo de miles de personas? Esta disposición, con la que el entonces ministro Carlos Parodi se despidió de Finanzas para ser premiado como jefe de Gabinete, convirtió a las oficinas del Estado en gestoras de un millonario negocio financiero incompatible con la función pública.
Al tener un cheque a cobrar en mayo, julio y agosto, los contratistas que no tienen las espaldas suficientes para hacer frente al gasto de sueldos y de costos operativos, debieron recurrir a cambiar sus cheques donde se lo indicaron desde el Grand Bourg.
Una de las entidades es Aval Federal, una sociedad de garantía recíproca. A esta se le sumó el Banco Macro, agente de cobro de la Provincia. El tema es que el que quiere cambiar el cheque debe pagar a estas entidades financieras hasta 34%, por lo que se termina transformando en un negocio redondo, para algunos.
Las repercusiones
En la web deEl Tribunoy en las redes sociales, la gente mostró ayer su indignación al ver como el Estado se manejó con la plata de los salteños.
Un usuario de la página del diario, identificado con el nick Huracán del Norte, señaló en su comentario: "A ver fiscales, procurador, colegio de abogados, oposición, hagan algo".
Otro usuario, Guillermo Rivero, aseguró "hermoso curro. Cómo es posible que el Gobierno se rasgue la vestidura pidiendo no al trabajo en negro y no a la evasión; sin embargo uno le presta o brinda un servicio al Estado y te paga cuando quiere y como quiere". Esta persona se pregunta: Cómo puede ser esto si mi trabajo sale dinero, tengo que cobrar por mis servicios. ¿No es delito lo que están haciendo?
Los lectores también advirtieron que hace mucho tiempo que el Gobierno de la Provincia utiliza esta modalidad con los cheques diferidos.
El dinero que se maneja
Las sociedades de garantía recíproca (SGR) se crearon para facilitar el acceso al crédito a las pymes. Aval Federal, la financiera recomendada por el Gobierno para cambiar los cheques, está asentada en los registros. El canal de los cheques diferidos es la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. En la Bolsa hay más de 190 cheques que presentó Aval Federal y que tienen fechas de cobro hasta septiembre de 2016, en sucursales bancarias de Salta, por cerca de $17 millones.

No hay ninguna crisis
Para justificar la emisión de tantos cheques diferidos, el Gobierno de la Provincia señala que hay una situación de crisis. Lo cierto es que esto no es tal, y los números lo avalan.
De acuerdo con la ejecución presupuestaria del ejercicio 2015, al 31 de octubre, los ingresos totales de la administración central y los organismos descentralizados de la Provincia ascendían a $20.356.720.627. Los egresos sumaban $20.892.403.373. Un 2,63% de déficit, cuando el Presupuesto contemplaba hasta 3,56%.

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