La mente del ser humano es realmente un misterio inabarcable. En el siglo XX, la teoría de Sigmund Freud revolucionó la manera de pensar nuestra psiquis, pero con el paso del tiempo diversas escuelas y enfoques ofrecieron otro tipo de respuestas.
Hoy, nos adentraremos en la bioneuroemoción (BNE) que, según el especialista Enric Corbera, "es el arte de acompañar a la persona a encontrar la emoción oculta, la que se halla asociada al síntoma (la enfermedad o disonancia conductual) y el sentido que tiene desde la historia personal, familiar y transgeneracional, para hacerla consciente y así poder tratarla mediante técnicas de desaprendizaje".
Emociones, somatización y vínculos se interconectan en cada uno de nosotros. Para desandar ciertos caminos consultamos a Silvina Villapando, que trabaja sobre estas cuestiones en Buenos Aires.
Silvina nació en Salta hace 38 años y es madre de cuatro niños. Analista de sistemas, a partir de una experiencia personal inició su formación en BNE, dependiente del Instituto Español de BNE. Realizó su capacitación en Buenos Aires, Mendoza y Rosario, y cumplió cuatro niveles avalados por la universidad nacional de dicha ciudad. Con ello, superó las instancias necesarias para ser acompañante de BNE. Además, recientemente asistió a un perfeccionamiento en la Universidad de Torreón (México). Dicta cursos y talleres que publica periódicamente en el Facebook de BNE Salta.
¿Qué es la bioneuroemoción?
Es un cambio de paradigma total. Un cambio radical en la forma de ver la vida y todos los acontecimientos. Es la comprensión total de lo que me está pasando. Para mí fue descubrirme tal cual era, con mis virtudes y defectos (aún aquellos que no quería ni podía ver, pero estaban ahí). He vivido la BNE desde el brote de una "enfermedad autoinmune" que me llevó a buscar respuestas, aunque ya venía planteándome las preguntas desde muy pequeña y durante toda mi existencia.
¿Qué te pasó a partir de tu descubrimiento de la BNE?
Mi vida dio un vuelco de 180 grados. Tanto en lo físico como en lo psíquico, en mi vida personal, salud y economía. Todo comenzó a acomodarse para bien. En BNE no solo se trabaja con enfermedades físicas, también se puede comprender bien de dónde vienen los trastornos del comportamiento y gracias a herramientas como la programación neurolingística (PNL) podemos trabajar con conflictos personales, de relaciones, fobias, baja autoestima y creencias limitantes.
Otra cuestión fundamental de este tipo de enfoques radica en su concepción holística de los pacientes...
Todo el tiempo vemos al consultante como un ser completo, acompañándolo, escuchándolo, y de alguna manera buscando que pueda integrarse como tal. Muchas veces la gente se olvida de esto, no presta atención más que a una sola parte de su ser e incluso desconoce que somos uno con nuestro entorno. Siempre somos parte de algo más grande, no solo hablemos de cuerpo, mente y alma.
¿Para qué casos es recomendable esta propuesta?
Para toda persona que realmente quiera un cambio, uno tan radical que le permita retomar todo el potencial que tiene, a través del cual podrá comprender qué le pasa y decidir en su vida qué es lo que quiere y elige vivir. También aprenderá que el único que puede ponerle límites a uno es uno mismo. En definitiva, a toda persona que tenga un conflicto en su vida -ya sea una enfermedad o de otra índole- y quiera desde lo más profundo de su ser cambiar esta condición. Tiene que ser una persona comprometida con realizar cambios grandes en su vida. Porque el principal cambio se dará en ella.

¿Por qué se dice que la BNE no es una terapia?
No es una terapia, pero sí acompaña a cualquier tipo de tratamiento que se esté realizando, ya sea complementario o tradicional. La BNE no cura a nadie, pero sí facilita el entendimiento y la comprensión del para qué le ocurre algo a alguien, y como consecuencia de esto, los tratamientos que ya utiliza la persona comienzan a tener mayor efectividad.
¿Se utiliza hipnosis?
Se utiliza hipnosis eriksoniana como herramienta para lograr una mejor relajación y poder trabajar con el inconsciente. No es una hipnosis conductista en la que la persona no recuerda nada, ni se manipula su comportamiento. Se trata de poder interactuar con el inconsciente, que puede aportar información y alejar un poco el manejo de la mente racional, que da sus propias interpretaciones y nos lleva a lugares equivocados. Además de la hipnosis, utilizamos herramientas como la PNL, el estudio del árbol genealógico y la interpretación del proyecto sentido (lo que vive la madre desde la concepción del bebé hasta los 3 años del niño).

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