El lunes 1 de agosto entró en vigencia el nuevo régimen de blanqueo de capitales que puso en marcha el Gobierno nacional. Este tema cobró vital importancia no solo en el país, sino también en la provincia. Hoy se realizará una conferencia en la Universidad Católica de Salta sobre los requisitos, plazos y condiciones del blanqueo y moratoria fiscal.
En diálogo con El Tribuno, el contador Sergio Armando Simesen de Bielke (organizador de la jornada) explicó que este nuevo régimen posibilitará la radicación de inversiones en el país, tanto de los bienes que se encuentran ocultos a la tributación como los que pudieran venir del exterior. "Esta es la apuesta más importante que hizo el Poder Ejecutivo Nacional. Ojalá que esto se cumpla porque por el momento las inversiones aparecen muy retaceadas", expresó Simesen de Bielke.
El contador resaltó que este blanqueo es el más amplio que conoció en la historia argentina. "La ventaja que tiene este blanqueo y esta moratoria fiscal está dada por el hecho de que Argentina termine cumpliendo con el compromiso que ha asumido a nivel internacional con casi 55 países de empezar a intercambiar información de tipo financiera", comentó el especialista. Y continuó: "Tener capitales ocultos en el mundo va a ser una verdadera aventura". Otra ventaja que tiene este régimen es que uno puede blanquear bienes omitidos de cualquier tipo, como dinero, acciones, inmuebles, automotores, terrenos. Además, aquellos bienes que no corresponden blanquear pero sí regularizar, se puede hacer por una moratoria nacional amplísima.
Los que entren al blanqueo para regularizar la situación deberán pagar un impuesto especial, que varía entre un 5% y un 15%, según los tiempos y los tipos de bienes que uno blanquee. Además, el fisco no va a reclamar hacia atrás absolutamente ningún impuesto que hubiera correspondido. "Al blanquear, los bienes que se exteriorizan pasan a estar gravados por lo menos por el impuesto sobre los bienes personales", expresó el contador. En cuanto a los bienes que están en el exterior, Simesen de Bielke aclaró que existe otra ventaja que ningún blanqueo anterior lo había otorgado: "Si uno blanquea lo que tiene en el exterior no tiene obligación de traerlo al país", explicó. Y agregó: "De esa manera, el fisco argentino sabe que están esos bienes, los puede gravar con el impuesto sobre los bienes personales y eventualmente con la renta que produzcan en el exterior. Pero no existe ninguna obligación de traerlos".
El especialista explicó que no declarar el dinero comprende un riesgo muy alto, porque si uno omite bienes y son descubiertos las consecuencias son muy altas. "En primer lugar lo va a alcanzar el impuesto a las ganancias y el impuesto sobre los bienes personales. Pero, además, acompañará a esa exigencia de los impuestos no pagados una tasa de interés altísima, que en este momento está en el 3% mensual desde el tiempo en que el impuesto debió ingresarse", aclaró Simesen de Bielke. Y continuó: "Debemos agregarle que corresponde una sanción que puede ser: o por omisión que puede llegar hasta el 90% del capital o por defraudación, que es de dos a diez veces el capital omitido".
Bielke comentó que el Gobierno tiene una expectativa de base que son 20 mil millones de dólares, pero aclaró que la plata de argentinos en el exterior y en el colchón puede superar los 200 mil millones de dólares.

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