La estudiante salteña Sara del Valle Acosta (14) se halla en calidad de extraviada desde el 26 de febrero pasado cuando un sujeto la alzó desde la terminal de Humahuaca (Jujuy).
Desde entonces sus familiares han buscado incansablemente en todos los lugares donde el supuesto secuestrador podría haberla llevado y tras un mes de espera cunde la desesperación.
"Me voy con Fabio a una finca, no me van a encontrar nunca más".
Ese mensaje lo dejó quien se llevó a la joven y se lo transmitió a la última persona que estuvo con Sara del Valle Acosta.
La mamá de Sara del Valle, Rita Acosta, reiteró ayer que su hija fue llevada por Fabio Darío Tolaba Canchi (22), una persona con antecedentes penales sobre quien pesaba una medida restrictiva en relación con la jovencita.
La medida cautelar ordenada por la Justicia salteña se había tomado tras un grave ataque del joven en contra de quien decía ser su novia.
A pesar de las denuncias que realizó Rita Acosta tanto en Jujuy como en Salta, el paradero tanto de la joven como de quien se cree la secuestró no pudo ser precisado aún.
"Estoy segura de que el tema es la trata de persona y están dejando correr los tiempos. El joven que se llevó a mi hija lo había anticipado en varios mensajes donde me amenazó incluso de muerte. Desobedeció a la Justicia y aún así continúa en la clandestinidad".
"Ya no sé qué hacer ni adónde ir. El lunes estaré en la Ciudad Judicial de Salta y voy a denunciar la lentitud de las medidas que se están tomando y a solicitar que se libre una orden de captura en contra del joven que se llevó a la niña desde la terminal de Humahuaca", dijo ayer su madre al cumplirse ya el mes de su desaparición.

Violencia a través de msm

Uno de los últimos mensajes, que se encuentra formalmente denunciados expresa lo siguiente: “Mirá, cuando me vaya a Córdoba, primero te voy a hacer daño a vos; segundo, voy a ir a buscar a Sara y me la voy a llevar y ahí te voy a ver de rodillas. Yo te voy a sacar lo que más querés”. A pesar de que varias denuncias de este tenor están fechadas en el año 2015, el sujeto nunca fue detenido.
La mamá, que trabaja día y noche en una pastelería de General Güemes, aseguró: “Este hombre me amenazó en diversas ocasiones luego de que lo denunciáramos por violencia de género contra mi hija, que tenía en esos momentos 13 años. A pesar de que una jueza le dictó la prohibición de acercamiento a la distancia de 300 metros de nuestro domicilio siguió persiguiendo a mi hija al punto que tuvimos que enviarla a Humahuaca, de donde finalmente se la llevó”, afirmó.

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