Desde hace semanas, diferentes sectores de la ruta provincial 23 y la nacional 68 están completamente a oscuras por la falta de mantenimiento y reparación de la iluminación correspondiente.
Se trata de una situación grave, ya que ambas vías son altamente transitadas.
Las luminarias y el cableado están estropeados en tramos que superan los 500 metros, altamente peligrosos, si consideramos el fluido tránsito de la zona.
Solo en el sector de Rosario de Lerma y Cerrillos, unidos por la ruta provincial 23, tiene alrededor de seis zonas sin iluminación.
Entre La Merced y Cerrillos, el mismo problema. Hacia la salida de El Carril, por el extremo sur en dirección a Moldes, hay otro tramo mucho más largo sin luz.
"Los municipios debemos hacer el mantenimiento del tendido eléctrico, pero es imposible. Los costos son elevados. Entre el cableado y los artefactos son varios miles de pesos. Si nos dedicamos a solventar la iluminación en las rutas, no podríamos mantener la iluminación de los barrios. Tenemos que priorizar una cosa u otra", dijo Marcelo Cardozo, director de Obras Públicas de la Municipalidad de Rosario de Lerma.
Un costo inalcanzable
Varias comunas reclaman por ayuda para el mantenimiento de luminarias en las rutas y canales de desages, mientras que desde la Provincia aseguran que no hay presupuesto para eso.
Algunos municipios pidieron presupuestos a empresa privadas para realizar las reparaciones de los tendidos de alumbrado vial.
Lamentablemente, los montos resultan impagables para varias comunas.
Reparar y mantener el tramo de Rosario de Lerma a Cerrillos tiene un costo de 500 mil pesos.
"No podemos afrontar semejantes gastos. Pedimos ayuda a Obras Públicas de la Provincia, pero no hay presupuesto para solventar estas obras. Tendremos que esperar hasta que el dinero aparezca por algún lado", acotó Cardozo.
Sin ir más lejos, la semana pasada La Merced pidió a la Provincia fondos para el mantenimiento de los canales de desages que colapsan cada vez que llueve.
El pueblo queda aislado por las aguas colmatadas, que cercan la comunidad.
Sin embargo, los fondos nunca llegaron.
"No nos da el presupuesto ni el personal. Hacemos lo que podemos con lo poco que tenemos", contó a El Tribuno un funcionario de El Carril, que pidió mantener en su identidad en reserva.

Sin ayuda
La falta de iluminación en estos tramos de la ruta provincial 23 y la nacional 68 inciden en la seguridad de la población.
La falta de presupuesto de la Secretaría de Obras Públicas de la Provincia para mantener la iluminación en estos caminos de alto tránsito en el Valle de Lerma evidencia la falta de planificación para una circulación segura, en un punto de conexión con otras regiones de Salta y el país.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora