Sentados en un rincón, o en la silla pequeña de la salita del jardín, cansados con solo un par de vueltas en el tobogán, quejosos de que les duele los pies y sofocados por no poder correr, sentados en la mesita de los dulces del cumple de una amiguita y sin ninguna motivación para subir al pelotero. Son pequeños, son niños que apenas superan los 6 años y que tienen sobrepeso u obesidad. Estas mismas situaciones, pero con el adicional de las burlas de los compañeros, suelen vivir los chicos de 11. Las franjas de 5 y 6 años y de 11 y 12 fueron con las que trabajó el Área de Salud Escolar de la Provincia, en lo que se refiere a sobrepeso u obesidad.
"Los controles de salud, por lo general se hacen hasta los 6 años, y las mamás incluso dejan de llevar a los chicos a los 2. Luego los chicos quedan en un vacío, y Salud no sabe qué pasó con ese niño. Y los chicos de 11 están justo en un momento de cambio en sus cuerpos, por lo que es el ideal para revertir lo que se pueda", explicó la doctora Mabel Vega de Prosane.
En 2013, surge el Programa de Salud Escolar y es entonces cuando se resuelve realizar un relevamiento del estado de salud de los chicos. Los niños evaluados en 2013 fueron 5.041, de 80 escuelas de la provincia. Se tomaron 40 de capital, una escuela por cada municipio del departamento de los valles que incluye Cerrillos, Rosario de Lerma, Coronel Moldes, La Viña, Chicoana y Guachipas; una escuela de Rivadavia Banda Sur, una escuela de La Unión, una de Salvador Mazza, una de Aguaray, una de La Poma y una de General Gemes. Se detectó que el 32,8 por ciento de esta muestra tenía sobrepeso u obesidad. Casi un tercio del total de la población que se estudió.
Esto resultados cayeron como balde de agua fría sobre la comunidad médica y docente. "Históricamente, Salud se manejaba con un 12 por ciento de sobrepeso y en adolescentes, nunca en niños. Cuando vimos esta medición, junto con la Secretaría de Nutrición comenzamos a trabajar. El primer paso fue hacer un protocolo de actuación ante la enfermedad. En Salta, todos hablábamos de que había sobrepeso pero no sabíamos los números y la comunidad en general no sabía qué hacer", destacó la doctora Vega.
Este protocolo consiste en las acciones que debe tomar el personal médico, que trabaja con las escuelas que forman parte del Programa de Salud Escolar.
"En el caso del área del hospital Papa Francisco también se capacitó a los docentes", agregó la doctora de Prosane.
Cómo actuar
Mabel Vega lleva 25 años de trabajo como doctora pero reconoce que la obesidad y el sobrepeso no son tomados como una enfermedad, sobre todo por los padres, que son los que tienen contacto directo con los chicos.
La doctora destacó que cuando un niño presenta signos de sobrepeso es un llamado de alerta para comenzar acciones medidas que permitan revertir esta enfermedad y evitar otras dolencias más adelante.
"Cuando se habla de obesidad es mucho más peligroso, aquí se debe actuar urgente. Además, cuando se detecta el sobrepeso u obesidad en el niño, no se puede hablar desde un primer momento de la actividad física y los hábitos saludables, sino que tenemos que detectar si es un sobrepeso porque come mucho o porque hay alguna enfermedad de base. Si tengo un niño que es obeso y viene con la mamá que es obesa y el papá también es obeso, ya empezamos a ver la historia familiar y a preocuparnos", explicó en detalle la profesional a El Tribuno.
Acciones para 2016
Frente al escenario conformado por las encuestas logradas en 2013 y las acciones que se tomaron durante estos dos años, en los meses que viene Prosane confirmó el ingreso de 16 escuelas más al programa.
Se suman establecimientos de Santa Victoria Oeste, Nazareno, Iruya, Orán, Tartagal, Metán, Cafayate y 10 de Capital.
Se debe hablar desde lo positivo
Cuando se habla del tema obesidad, lo importante es no comenzar con la negación de los alimentos. La doctora Mabel Vega destacó que los chicos no tienen que sentir o creer que nunca más van a comer una pizza o una hamburguesa. Hablar desde lo positivo es decirle y nombrarles todo lo otro que pueden comer y que es igual de rico. "Come una ensalada de fruta que es riquísima. No se dice no comás pizza, no comás panchos", indicó la profesional que no dudó en asegurar que los índices de obesidad no solo de Salta son preocupantes.
Como un consejo para los papás, Vega destacó que deben aceptar que estar gordo no es bueno.

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