"Hoy me levanté distinta, recién me están cayendo las fichas. Fueron dos años en los que estuve lastimada, herida, sin saber dónde. Desperté aliviada, tan segura que decidí por primera vez en dos años tomarme un día de licencia, No fui a la "facu'', pero todo está bien", así definió Sofía Murillo, hija de la maestra Evelia Murillo, asesinada en el paraje El Bobadal.
La maestra murió cuando en defensa de una alumna enfrentó a José Tomás Cortez, quien le quitó la vida de un balazo. El día después de una sentencia ejemplar, la única hija de Evelia Murillo dijo que a pesar de las garantías de un juicio oral y público, el homicida no se retractó de sus actos y menos pidió perdón a quien dejó huérfana.
"Me parezco tanto a mi madre que decidí perdonar a esa persona, a quien finalmente quería conocer, Deseaba ver el rostro de aquel que me privó de lo más querido en esta tierra: mi madre. Pensaba dentro mío que algo humano de él lo haría recapacitar, pedirme perdón por haberme dejado sola en el mundo, pero no. Vi a una persona bien vestida, fría y sin sentimientos, que quiso levantar la vista para mirarme, pero no lo hizo. Creo que me parezco tanto a mi madre que tuvo miedo de volver a enfrentarla, ahora sin armas", dijo en tono de reflexión pero sin quebraderas.
Luego reportó: "Ayer lloré, sobre todo cuando me preguntan sobre mi carrera de arquitectura, que llevó ya en la recta final.
El sueño de mi madre fue que me reciba de arquitecta. Aquel sueño la hizo tomar ese cargo docente tan alejado para solventar mi carrera y por eso me quebré, porque siempre pienso que cuando me reciba seré yo Sofía, la madre y la hija", y se miró las manos.
Sofía Murillo HIJA "La última vez fue la despedida. Al partir me dijo: 'Nena, cuidá a los abuelos y estudiá' ". "Ella hablaba tanto conmigo que yo debía decirle ya basta, dejame decir algo a mí también".
"Mi madre se llevó el sueño pero quedé para concretarlo. Por eso agradezco a mis compañeros, que los días que me ausenté por el juicio me hicieron el aguante, me presentaron las cosas que debía hacerlas personalmente, por supuesto, con la anuencia de los profesores, que entendieron siempre el dolor de una herida que llevaba adentro y que ayer suturó para siempre", relató.
Sofía, con gracia juvenil, dijo que conoce pocas ciudades pero que Tartagal, desgraciadamente, será siempre para ella un pueblo sin alegría.
"Cuando salí de Salta, todo el viaje pensé cómo sería aquel lugar donde tendría que revivir el dolor de haber perdido mi alma gemela. El primer día de juicio no estuve en la sala, no quise oír nada de lo sucedido, no quise ofender la memoria de mi madre, que está en mí como si fuera la memoria propia. Luego, después de oír a mis tíos decidí enfrentar la verdad, el cara a cara con quien me ofendió y mucho. Me dio pena. Después un enorme sentimiento de piedad llenó mi corazón y supe que eso se llama perdón. Quizá mi madre quiso evitarle a este señor que estuviera en ese banquillo. Quizá fue así".
Más luego, exultante relató anécdotas de la vida junto a su madre y recordó que cuando estaban juntas salían a todas partes a comprarse ropa o simplemente a compartir un sandwich, algo que a su madre le fascinaba. "Hoy salí a ver unas cosas pero sola, y me sentí bien porque llevo desde ayer a mi madre conmigo y decidimos juntas lo que es mejor para mí", dice con una sonrisa poco convencida. Luego, no dejó de agradecer a todas las personas que supieron entender su soledad. En la Universidad Católica me acompañaron desde todos los puntos vista. Hoy con el dinero que recibí de la ART me manejo, y con ese dinero, de alguna manera un sacrificio extremo de mi madre, voy a terminar mi carrera a fines de año o a principios de 2017, es una promesa que me hice y estoy cumpliendo gracias a Dios al pie de la letra. Atrás quedaron las promesas oficiales, algunos trabajos de secretaria de la secretaria que me ofrecieron y una que otra migaja. Estoy en momento de reflexión profundo y por eso no he olvidado a la testigo Carina (wichi), la única que se presentó en el juicio. Con sus poquitos años y su humildad a cuestas mostró una valentía digna de un grande, un homenaje enorme a su maestra, mi madre".
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Sección Editorial

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RAQUEL ELENA  VARGAS
RAQUEL ELENA VARGAS · Hace 7 meses

QUE DOLOR PARA LA HIJA , LAS PERSONAS QUE PERDEMOS A NUESTROS SERES SOLO COMPRENDEMOS , PERO PERDER A LA MADRE EN ESA CIRCUNSTANCIA ES HORRIBLE . UNA MAESTRA CON MAYUSCULA EVELIA MURILLO . DEFENDER A SU ALUMNA ENTREGO SU VIDA , EL GOBIERNO DEBE RESGUARDAR A TODAS LAS ESCUELA DE LA PROVINCIA Y NO LO HACE . LA ESCUELA DEL BOBADAL DEBE ESTAR RESGUARDADA LAS HS Y LOS 365 DIAS DEL AÑO . ALLI QUEDO LA FLIA DEL CRIMINAL Y PUEDEN COMETER OTRO ACTO DE INJUSTICIA , RESGUARDAR A LA NIÑA WICHI . DESPUES DE ESTE JUICIO SE DEBE RESGUARDAR LA INTEGRIDAD FISICA DE LOS DOCENTES Y ALUMNOS . FUERZA PARA SOFIA .

HECTOR MANUEL ALDERETE
HECTOR MANUEL ALDERETE · Hace 7 meses

Deberían cuidar a la niña wichi de la fami lia de este tipo ya que los hijos viven cerca de la escuela y son como el padre. La consigna policial ya la sacaron de la escuela y por lo tanto los niños, maestros y profesores están nuevamente a la buena de Dios. Espero que las autoridades policiales envíen un policía por lo menos a la escuela.


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