Tarde soleada y brisa cálida, ideal para jugar al aire libre. Eso fue lo que hicieron los niños de El Encón y de localidades aledañas. Más de 500 niños participaron del festejo por el Día del Niño que organizaron la fundación Granito de Arena y el fortín gaucho El Encón.
La jornada tuvo de todo: tres peloteros, tejo, cama elástica y juegos grupales, además de las correteadas y el baile que algunos practicaron por el parque.
Lo dulce tampoco faltó. Masitas, golosinas, tortas, chocolatada con pan dulce y además hubo regalos. Uno para cada uno de los niños que asistieron al que fue un festejo familiar.
Fernando Zerpa, de 11 años, por ejemplo, fue uno de los cientos de chicos que se llevó su regalito. Con el número 141 en mano salió sorteado y se ganó una pelota de básquet. "Me gusta el básquet y no tenía pelota", le dijo Fernando a El Tribuno luego de retirar su premio sonriente. Junto a él estaba su hermano Cristian, de 7 años, quien también se fue a casa con un obsequio. Ambos son de Campo Quijano y llegaron al predio para pasar una tarde de juegos.
La fiesta empezó a las 14 y pasadas las 18, hora del cierre, aún había una fila de niños esperando retirar sus regalos.
Luis Farías, presidente de la Fundación Granito de Arena, le dijo a este diario que había un regalo para cada niño. "Había nuevos y otros usados que reciclamos, lavamos y pusimos a punto para que cada uno se lleve uno a su casa". Agregó que llegaron al lugar por un integrante de la ONG que vive en El Encón, una localidad ubicada a 14 kilómetros de la ciudad.
En un principio un grupo de voluntarios se acercó al centro de salud de esa localidad para estimar la cantidad de niños que asistían con su madres al servicio de salud público para calcular la cantidad de regalos y donaciones que debían juntar. Se sumó en la organización del evento el fortín gaucho El Encón, a cargo de Rodrigo Martínez, quien vive en el lugar, y al final el número de niños se cerró en 500.
"Estamos muy felices de colaborar con los niños del lugar, para nosotros hacer este tipo de acciones es muy emocionante, a pesar de que lo venimos haciendo hace 20 años en distintos lugares, con niños de escasos recursos", comentó Luis.
Granito de Arena, por ejemplo, el año pasado festejó el Día del Niño en Villa Floresta, junto a 350 chicos.

Sorpresas y muchas voluntades

Milly es una de las voluntarias de la fundación Granito de Arena y esta vez se ocupó de la cocina. Prendió el fuego y se encargó de calentar 300 litros de leche chocolatada donados por el fortín de El Encón. Alcanzó para dos rondas con pan dulce y bollitos salados. "Lo vivo con mucha alegría. Cada uno colabora con lo que puede y quiere en el momento de la actividad. A mí hoy me tocó la cocina, por ejemplo".
Para los lugareños, la fiesta es la oportunidad de que sus hijos disfruten de los juegos y de compartir un tiempo con sus vecinos e incluso su familia.
Lidia, nacida y criada en El Encón, dijo: "Generalmente no se hace este tipo de festejos donde hay tanto de todo para todos los niños. Para los que vivimos acá esto es muy bueno porque tenemos algo cerca". Agregó que en la zona el colectivo que va a la ciudad pasa tres veces al día y eso es una dificultad para los lugareños al momento de trasladarse.
Otras vecinas de la zona como de El Remanso y de Villa Lola señalaron que "lo bueno de este tipo de actividad es que los tenemos cerca porque no todas las personas pueden ir hasta la ciudad o incluso trasladarse hasta Campo Quijano".

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