Veinticuatro horas después que El Tribuno publicara la indignación de una familia que sufrió el deterioro de su vehículo y la destrucción total de una de las paredes de su casa, producto del impacto que una unidad de transporte interurbano en Cachi contra el auto estacionado en la vivienda, llegó la solución para los damnificados. Ante el reclamo efectuado, Marisol Ale, auditora y apoderada de la empresa, se comunicó con esta medio para informar que "el tema está solucionado, yo misma me encargué de hablar con la familia y pudimos solucionar los problemas que sufrieron".
Una de las quejas de los damnificados, esbozada a través de una docente, fueron "los malos tratos de los apoderados legales de la empresa transportista". Al respecto, Marisol Ale expresó: "Lamentamos que nuestros apoderados hayan tenido algún entredicho con las personas; nos pusimos en contacto con ellos de inmediato y está todo bien. El señor de la casa y todos en general nos atendieron muy bien, se trata de personas con las que se puede conversar tranquilos. Estamos a su disposición".
"Los coches están con seguro, todos los meses se renueva y cada colectivo está con su copia al respecto", apuntó la auditora de la empresa acerca de lo declarado por la docente cuando señaló que "le pedimos el seguro -al chofer- y dijo que no tenía". Desde la empresa sospechan que en ese momento el conductor se puso nervioso.

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