En Orán, las oportunidades para los chicos con capacidades diferentes son muy pocas. La única institución que los recibe es la escuela Delia Taranto de Cosso, que atiende a niños hasta los 14 años con diversas discapacidades cognitivas, conductuales, sensoriales o motoras.
Para los padres de estos chicos, la integración escolar constituye uno de los ejes fundamentales para abrirles las puertas a la oportunidad de aprender. superarse y forjarse un futuro mejor.
Desde Educación Especial se señala como una prioridad la inserción educativa en la escuela común de los alumnos con discapacidades o restricción sensorial, y también se plantea como un compromiso conjunto y una tarea en colaboración con otras áreas, pero no en todas las ciudades del interior esto se cumple.
Bajo este concepto, los docentes del núcleo educativo 7.010 integraron a tres alumnos hipoacúsicos y comparten aulas satélite para el nivel primario. Los jóvenes no solo reciben las materias pedagógicas, sino también talleres de peluquería y manualidades.

Historias de superación

"Es necesario aplicar la pedagogía en los alumnos según cada caso y discapacidad, pero lo más importante es integrarlos completamente porque deben tener las mismas oportunidades que el resto y forjarse un futuro" Mariela Rosales, docente integradora
Leila tiene 16 años y es una joven hipoacúsica que quiere terminar la primaria. Nunca tuvo la posibilidad de integrarse al sistema educativo, pero gracias a los profesionales que la acompañan, asiste todo los días a clases de forma muy entusiasta para terminar el ciclo, con el objetivo de convertirse en profesora para niños sordos. Pero su ambición va más allá porque busca convertirse en "informante sordo", lo que significa ayudar a planificar clases para lograr mayor inserción e integración escolar.

Docentes e integración

Cristian Segundo es el único intérprete de lengua de señas en Orán. Busca integrar a los alumnos con discapacidad auditiva al sistema educativo a través de la presencia de intérpretes de lengua de señas.
Su objetivo es facilitar la transmisión de los contenidos curriculares y de los talleres, como agentes de comunicación e integración entre las personas sordas y los que escuchan y hablan.
Mariela Rosales trabaja en el nivel primario con los alumnos que tienen modalidades de aprendizaje que implican el desarrollo de estrategias pedagógicas particulares.
Gabriela Martínez es la profesora de peluquería y asegura: "Los chicos disfrutan muchísimo de los talleres para aprender un oficio, que tiene salida laboral. Para mí es un aprendizaje permanente, es descubrir que ellos no tienen límites sino que los limites se los imponen la sociedad".

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