La Policía llegó hasta la calle General Villegas, entre General Ángel Pacheco y Henri Dunant, en Ituzaingó, por un llamado anónimo al 911 desde una estación de servicio. Ahí encontraron a Carlos Alberto Carrizo, un abogado boliviano de 40 años. Estaba tirado en el piso, con el torso desnudo, golpeado y baleado.
A siete cuadras del lugar del crimen, detuvieron a Eugenio Rodrigo, un exconvicto de 29 años, a su novia, Claudia Antonia, y a una amiga de la pareja. En el mismo domicilio, reveló el diario Crónica, incautaron una pistola que había sido robada en el mes de julio, un revólver 32 largo y 157 mil pesos.
El detenido tiene antecedentes por narcotráfico y sería adicto a las drogas. Mientras estuvo preso, el encargado de su defensa había sido Carrizo. Pero ni la adicción ni ningún descontento con su actuación como abogado habrían sido los motivos por los cuales lo asesinó. Al parecer, lo que lo enfureció fue enterarse, cuando quedó libre, de que el hombre había mantenido relaciones sexuales con su novia.
El cuerpo de Carrizo quedó abandonado en plena calle. Semidesnudo, con golpes en el cuerpo y dos heridas de arma de fuego: una en el estómago y la otra en la pierna.

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Sección Editorial

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CHEVRO LULI
CHEVRO LULI · Hace 2 meses

LADRON QUE ROBA A LADRON TIENE 100 AÑOS DE PERDON.

mauricio mauricio
mauricio mauricio · Hace 2 meses

a tener cuidado los pata i lana que esto les puede pasar!!!!!


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