Un nuevo golpe al bolsillo tendrían los salteños. Es que Saeta pidió a la AMT un incremento del 24,1% en el precio del boleto de colectivo.
Con este incremento, el pasaje de las líneas urbanas pasará a costar 5,90 pesos en la hora pico y 5,30 en hora valle. La tarifa social pasará a costar 3,22 pesos en la hora valle y 3,50 en la hora pico.
Aún no se sabe cuando se realizará la audiencia pública donde se analizará este incremento.
Anteriores aumentos
En lo que va del año, los salteños ya sufrieron dos incrementos en el boleto. El primero fue en abril pasado, cuando la tarifa común pasó a $3,90 en hora valle y $4,25 en hora pico. El segundo incremento rige del el primero de junio y fue una suba del 26%. Desde mitad de año los precios son $4,30 y $4,75, respectivamente.

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Sección Editorial

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Gilgamesh Enkidu
Gilgamesh Enkidu · Hace 1 mes

me parece muy elevado el aumento.

EL ALBERTO
EL ALBERTO · Hace 1 mes

sabes porque es tan elevado el aumento? porque lamentablemente SAETA, esta en deficit, ya que la mayoría de la gente viaja gratis, gracias a la demagogía de nuestro ORTOBEY. Está bien la gratuidad pero para los que realmente lo necesitan, niños que concurran a escuelas públicas o subencionadas que vivan a mas de diez cuadras del establecimiento, y jubilados que cobren la mínima, como puede ser que viajen y hagan uso y abuso del servicio, jubilados que en algunos casos cobran veinte mil pesos, quince mil pesos, mucho mas que trabajadores que en algunos casos no llegan a diez mil, y tienen cuatro colectivos diarios lo que es una verdadera injusticia y ni que hablar de las mujeres que limpian o lavan o planchan por horas en diferentes domicilios por monedas y tienen que tomar colectivos todo el día y lo tienen que pagar, cuando muchos jubilados que cobran muy bien andan gratis todo el día. Eso se debería reveer como en Córdoba, que los estudiantes solo tienen dos boletos diarios en horario escolar y los jubilados dos boletos diarios siempre que cobren la mínima. Si hacemos uso y abuso del servicio de gratuidad y demagogia, los únicos que pagan los platos rotos son los trabajadores que nos sentimos en muchos casos no solo discriminados si no también unos verdaderos pelotudos.


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