"El caso de mi hijo es gravísimo y si sale de esta ya me anticiparon que quedará con secuelas", dice con absoluta sinceridad y el rostro desencajado Alfonso Guzmán, padre de Manuel, un niño oranense de 11 años que sufrió una golpiza tan feroz por parte de otros chicos, que debió ser derivado para su hospitalización en Salta.
Guzmán dialogó con El Tribuno desde la terapia intensiva del Hospital Materno Infantil, donde junto a su esposa, Lucía Rodríguez, permanecen atentos a los informes de los profesionales. Esta humilde familia, que tiene cuatro hijos, se sostiene con un almacén en la vivienda donde residen.
"Los médicos me dicen que tiene pinchados los dos pulmones. No entiendo mucho los detalles técnicos, pero me preguntaron cómo fueron los hechos que sufrió mi hijo", dice recordando el fatídico jueves 19 de noviembre, cuando a la salida de la escuela fue agredido. La gravedad del caso obligó a mantener al niño en coma farmacológico y respirador artificial. "Me dijeron que le están dando más cantidad de oxígeno porque no retiene nada, es muy difícil todo...", explicó Guzmán en la tarde de ayer, jornada en la que la comunidad se movilizó para pedir justicia, seguridad y un gabinete psicopedagógico.
Qué pasó
El nene concurre a la escuela "Arturo Illia" del populoso barrio Caballito de Orán.
Según se van conociendo datos, era víctima de bullying particularmente por otro chico de la zona. Ese día lo esperaron a la salida del establecimiento y lo atacaron sin piedad. Regresó a su casa y, atemorizado y probablemente amenazado, no dijo nada. Tolerando el peor dolor, unos días después le comentó a su hermana de 19 años que no quería ir a la escuela. A partir de allí se hizo una consulta médica en el hospital local donde lo internaron y solicitaron el traslado a Salta.
A la espera de un milagro
"A mi hijo lo golpearon a pocos metros de la puerta de la escuela y fue para robarle la plata. Es lamentable que nadie haya visto nada y que los directivos, desde un principio, no hayan mostrado preocupación ni ánimo de colaborar. Recién lo hicieron cuando la noticia se viralizó en los medios y cuando fui yo personalmente a la escuela a preguntar qué había pasado", indicó el padre.
"Los médicos en Salta me dijeron que el estado de Manuel es crítico y solo un milagro lo podrá salvar. Por todos los golpes recibidos mi hijo tiene los pulmones destrozados. Si Manuel se salva, su vida no volverá a ser la misma. Yo solo pido que si alguien vio algo que nos diga, porque aquí está en juego la vida de un chico de 11 años y mañana, si esto vuelve a ocurrir, puede ser el hijo de cualquier otro vecino", dice.
En cuanto a la causa judicial, Guzmán se presentó el miércoles a una nueva citación judicial y con desilusión explica que "no hay nada nuevo, no sabemos quién o quiénes son los culpables, no avanzamos nada o al menos no nos dicen. Según mi hija mayor, se sabe que hay varios chicos que declararon y hasta se conocería el nombre del principal agresor, pero nosotros no tenemos nada concreto".
Cuando lo atendieron en el hospital, Romina, la hermana mayor, le manifestó a la médica y a la psicóloga que "un chico que era del turno mañana le pegó en el baño y mi hermano se asustó. Por eso salió corriendo, se tropezó en la esquina y ahí también lo volvieron a golpear". También contó que ya había sido víctima de violencia anteriormente, cuando le rompieron el guardapolvo.

Una marcha para exigir contención
La comunidad se movilizó y salieron a la luz casos de violencia y adicciones. La comunidad educativa de la escuela "Arturo Illia" marchó el miércoles hacia la Municipalidad para exigir seguridad y la implementación de un gabinete psicopedagógico. En medio de ese reclamo, Dina Valdez, supervisora de la Primaria, le informó a los padres y docentes que el ministro Roberto Dib Ashur se comprometió a implementar un gabinete psicopedagógico en 2016.
También dijo que "el hecho denunciado no ocurrió dentro de la escuela, sino tras el horario de salida, a unos metros. El alumno de 5º grado fue golpeado y se investiga si son alumnos o vinieron de otro lado".
El pedido
"El objetivo de esta marcha, tras lo ocurrido con el alumno Manuel Guzmán, es comprometer al Ejecutivo comunal para que gestione la instalación un gabinete psicopedagógico en el establecimiento. Venimos planteando hace mucho tiempo esa necesidad, pero ahora nos enteramos que lo pondrán el próximo año. En esta escuela tenemos niños de ocho años que se drogan con pegamento, paco y marihuana. La escuela no genera violencia, sino que en ella se refleja la situación social y económica del barrio; necesitamos más herramientas porque tenemos detectados unos 25 chicos con esta problemática", planteó la maestra Josefa Cardozo.
"Estas situaciones los llevan a cometer atracos, lo que los pone entre la vida y la muerte", expresó la docente consternada, asegurando que: "si no hay respuestas, no comenzaremos las clases en 2016".

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