La música a todo volumen, la luces que parpadean alocadamente y sin parar, los rayos láser que dibujan líneas infinitas que se multiplican en los espejos y la multitud que salta al compás del DJ de moda, parece no alcanzar para vivir una fiesta electrónica a pleno.
Es entonces cuando el mercado de las drogas irrumpe en la escena y los jóvenes, convocados para seguir bailando a un ritmo frenético durante más tiempo, caen en la tentación de lo que aparenta ser una solución rápida para ese dilema: una pequeña pastilla que promete más fiesta, baile y desinhibición por más tiempo.
Estas drogas alucinógenas, comenzaron a darse a conocer con los nombres de LSD (ácido lisérgico), éxtasis, ketamina y popper. Ahora, irrumpieron en las últimas fiestas con la denominación de Superman, Love, Luna y NBOMe.
Y es que las fiestas de música electrónica siempre han sido un lugar propicio para encontrar este tipo de sustancias, según los investigadores. Ayer, cinco jóvenes murieron y otros cinco quedaron internados en grave estado por una presunta intoxicación con drogas en la fiesta electrónica Time Warp (túnel del tiempo en inglés) que se realizó en el complejo Costa Salguero.
"Están vendiendo una pastilla roja que es berreta, no la tomen". Ese fue el mensaje que empezó a circular por Whatsapp en la fiesta electrónica Time Warp de ayer.
Esa pastilla roja, no es otra que la por estos días conocida Superman, una pastilla que "promete hacer volar" o alucinar, según los investigadores y fiscales que por estas horas buscan testimonios de lo que les sucedió a los cinco jóvenes fallecidos. Esa pastilla sería la que provocó los decesos, apuntan desde la policía científica.
¿Qué es la pastilla Superman?
"La pastilla llamada Superman se trata de una droga sintética de la familia de las anfetaminas y metanfetaminas. Es conocida como el nombre del superhéroe pero en realidad es parametoximetanfetamina (PMMA), una droga de diseño que combina dos estimulantes como lo son el éxtasis y la metanfetamina", explicó la toxicóloga Marta Braschi, del departamento de Toxicología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez.
La experta afirmó que se trata de drogas de diseño elaboradas en laboratorios con distintas sustancias químicas. "Esta droga estimula el sistema nervioso central, genera el aumento del ritmo cardíaco y la tensión arterial, además de la percepción y la actividad. Produce en el cuerpo una sensación de eurofia, y desinhibición total muy buscada por los jóvenes en este tipo de fiestas donde no se para de bailar, saltar y relacionarse con otros", agregó Braschi, que también es jefa de Toxicología del hospital Alemán.
Esta droga llamada Superman, no procede de Krypton, el planeta verde en donde nació el superhéroe de DC Comics, sino que es originaria de Europa, más precisamente de los Países Bajos como Bélgica y Holanda. Y alcanzó su triste fama cuando en las fiestas electrónicas de este verano en Reino Unido fue la causante de la muerte de cuatro jóvenes: Eustace Ropas (22 años), John Hocking (20), Daniel Bagnall (27) y Gediminas Kulokas (24). Desde que aparecieron ya se cobraron la vida de 14 jóvenes.
El año pasado, un informe periodístico publicado en España advirtió que los traficantes las venden como si fueran éxtasis (o MDMA), pero en realidad se trata de comprimidos adulterados con PMMA, un compuesto potencialmente tóxico que puede llegar a causar la muerte.
Mezcla letal
Se trata de una pastilla de forma triangular, de color rojo, amarillo o naranja con una S en el centro -como la del superhéroe- que se vende a un precio que oscila entre los 800 y 1.200 pesos.
"Pero esta sustancia mezcla dos fórmulas nocivas [éxtasis y la metanfetamina], que combinadas son directamente fatales por su altísimo nivel de toxicidad. Hemos encontrado pastillas con PMMA de 50 a 300 miligramos", explicó la toxicóloga Braschi. Según informes hospitalarios en Reino Unido, a partir de los 50 miligramos genera intoxicación y las muertes ocurren cuando la ingesta supera los 400 miligramos.
"Este alucinógeno tarda entre 30 y 60 minutos en hacer efecto, por lo que el comportamiento más habitual es tomar más dosis al creer que no pegó o no llegó la exitación buscada", agregó la experta.
Brachi precisó que en el cuerpo, además de la euforia que se siente, la droga genera taquicardia, pupilas dilatadas y aumenta la diuresis o ganas de orinar. Al activarse y aumentar la actividad muscular es necesario ingerir mucho líquido, por lo que es habitual su acompañamiento con agua mineral.
"Al aumentar la actividad física, se rompen las fibras musculares, por lo que se liberan proteínas llamadas mioglobina, que impactan en el riñón y pueden generar una necrosis tubular aguda", comentó la especialista.
El jefe del SAME, Alberto Crescenti, confirmó que algunos de los afectados presentaban 42 grados de temperatura. "Cuando hay sobredosis, la fiebre llega a dispararse rápidamente pasando los 40 grados y comienzan a experimentarse convulsiones severas, agitación, movimientos involuntarios y fallas multiorgánicas, que afectan el cerebro, el riñón, el hígado y el corazón, con severas arritmias, picos de presión y en muchos casos infartos", completó la toxicóloga.

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