Susana González es una de las fundadoras y referente de la agrupación Madres en Lucha contra el Paco. Hace diez años, su hijo era adolescente cuando tuvo los primeros contactos con el paco, contactos que fue profundizando.
Susana no bajó nunca los brazos, tocó puertas, llamó la atención de funcionarios, lloró, peleó, se enfrentó hasta con molinos de viento para lograr que "los pendejos" tengan un tratamiento adecuado y puedan llevar una vida saludable, pero nada pudo lograr, "todo empeoró". Hipercrítica de los gobiernos, confía, no obstante, en la nueva gestión municipal y en alguna bajada nacional que "ponga a Salta a trabajar contra el narcotráfico".

¿Qué relación tienen las Madres contra el Paco con las áreas de adicciones de la Provincia y de la Municipalidad?
Ninguna.

¿Por qué?
Porque cuando fuimos a hablar al licenciado (Martín) Teruel, encargado de Adicciones en la provincia, nunca tenía tiempo para atendernos. Y con la Municipalidad, cuando yo empecé con este problema, hace diez años, la encargada era la ahora concejal, Frida Fonseca. Ella y su esposo juntaron un grupo de mujeres con distintos problemas y nosotras pensamos que tendríamos un lugar, nos dijeron que nosotros no pertenecíamos a ese grupo y que no tenían dinero para solventarnos. Yo no necesito que nadie me solvente, tengo mi trabajo.
Mi lucha es para que se hagan los operativos que tienen que hacerse para terminar con el paco. Hace un tiempo, en una de sus visitas a Salta, vino a casa el ahora ministro
de Ambiente de la Nación, (rabino Sergio Bergman), y cuando vino (Sergio) Massa fui a verlo y le entregué una extensa carta en la que le digo que Salta es la única provincia en la que no se
hace nada contra el narcotráfico; que acá todo narcotraficante tiene más derecho que el argentino, y que la droga acá se vende más que el pan.
En 20 de Junio, villa Juanita, 26 de Marzo y El Bajo, siguen enquistados los mismos narcotraficantes.

¿Qué hay que hacer?

Acá hay que hacer una sola cosa: nosotras peleamos por una ley nacional por la que se les embarguen todos los bienes y se les tire abajo la casa. Nosotras éramos madres de niños cuando nuestros hijos se empezaron a drogar. También estamos recabando datos para llevar al Congreso de la Nación, en febrero, sobre los problemas que acarrea el hijo de una madre adicta. Como parece que en Buenos Aires no entienden lo que es el problema de las mujeres que tienen hijas adictas que son madres, nosotras estamos en eso, trabajando con varios ginecólogos que nos dieron el diagnóstico de un bebé de madre adicta.
Con todo esto, estamos dando pasos agigantados, muchos más que los que da la Provincia.

¿Seguís viviendo en el mismo barrio que hace diez años?, ¿Cómo está?
Ahora vivo en Finca Valdivia, pero cuando empecé con este problema vivía en San Ignacio. Mis vecinos de antes me dicen que en San Benito los chicos se siguen drogando de una forma impresionante, en Siglo XXI siguen vendiendo los mismos tipos y nadie hace nada.
El Gobierno provincial hace muchos años que está y no pasa nada. Nosotras le escribimos una carta al presidente (Mauricio) Macri pidiéndole que obligue al Gobierno Provincial a que ponga en claro cuál es la situación del narcotráfico en la frontera. No puede ser que en Salta tengamos fronteras abiertas.
¿El Gobierno municipal tampoco hizo nada?

La verdad, hace pocos días que está, pero ya pedimos una audiencia con el intendente Gustavo Sáenz, a quien lo conozco comprensivo, padre, conocedor de la problemática de la droga.
Esperamos tener eco para ver que sí se puede hacer algo para terminar con este flagelo.
¿Y Miguel Isa que estuvo 12 años al frente del Gobierno Municipal?
El gobierno de Miguel Isa no hizo nada. Abrió una casa en la Arenales y Siria donde supuestamente se contenía a los jóvenes... todas mentiras.
Puso esos torneos de boxeo donde los chicos supuestamente iban a ser rescatados de los riesgos pero tampoco pasó nada.

¿Por qué creés que los funcionarios tienen estas actitudes frente al flagelo del paco?
Al gobierno de Miguel Isa nuestro problema no le interesó nada. ¿Cómo se puede combatir las drogas si vivís rodeado de gente que consume? Y lo digo porque ya perdí el miedo. Estoy cansada de ver que los pendejos siguen drogándose, cagándose la vida, viven zombies, delinquen porque les venden drogas, porque en los mismos barrios donde compran las drogas les compran las cosas robadas.
Así vivimos, por eso pasa lo que nos pasa.
Usted empezó con el problema de la adicción de su hijo hace diez años. ¿Qué
pasó en este tiempo?
Todo está peor. Se puede ver en los barrios a eso de las 7 de la tarde... los chicos están amontonados por ahí fumando porros. En Valdivia hay una juntadera de chicos que fuman en lo que era una placita; en el barrio El Palenque hay paco y marihuana; en El Círculo I te puedo decir la casa donde venden, en Escalabrini Ortiz igual...
Yo sé todo esto ¿y la Policía no? ­Por favor! Me da mucha lástima por los chicos y bronca porque los que pueden hacer, nada hacen. Tengo mucha impotencia. En mi caso no hay ningún juez que obligue a mi hijo a hacer un tratamiento.
Son tratamientos caros en el sector privado. De 8 mil pesos en adelante.
El Estado le da unas charlas, unas clases, algún psicólogo lo mira y listo, lo manda a la casa.
¿No tenés miedo?
No. Para nada. Cuando vos publiques esta nota, seguro que voy a tener móviles de la Policía por mi casa, aunque vivo en la última cuadra, donde no pasan ni las moscas. Ellos creen amedrentarme y a mí nadie me va a amedrentar.
¿No tenés pensado intentar alguna entrevista con el gobernador Juan Urtubey?
Ni se me ocurre. Este es un gobierno para los cholos, no para los pobres. Urtubey se olvida de cuando yo fui la única que le abrió las puertas en San Ignacio una vez que fue con su tío Mera Figueroa.
¿Cómo está tu hijo?

Mal porque sigue drogándose. Ahora tiene 23 años. Y no tiene adónde ir porque las 10 camas del Hospital del Milagro son insuficientes cuando los fines de semana los pendejos se desbandan.
¿Cuál es la solución a este problema?

Tiene que bajar una orden nacional para que este gobernador se ponga las pilas y realmente empiece a luchar contra los narcos. No sabés la alegría que me dio cuando escuché al presidente Macri decir que se iba a reunir con Urtubey por el tema de la frontera y el narcotráfico. ­Por fin!, pensé. Todavía estoy esperando.

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