Las aulas del anexo del colegio secundario 5.073, de Rosario de Lerma, están a punto de caerse. Los docentes decidieron no dar clases por el peligro que representa la situación para los alumnos. Los padres organizaron una manifestación este miércoles.
Han pasado tres semanas y todavía desde el Ministerio de Educación de la Provincia no aparecen las soluciones a este añoso inconveniente edilicio. Cuando se decidió reubicar a los alumnos en otros establecimientos educativos, no se encontró un lugar en las escuelas de la ciudad. La matrícula está saturada. No hay espacios. Ante esta situación el Ministerio de Educación ordenó reacomodarlos a algunos cursos del anexo de las instalaciones del colegio secundario de la zona norte de la ciudad.
"Funcionan cinco aulas en el anexo, estamos realizando trámites para reubicarlos en otras escuelas que tengan espacios. El problema es que no hay aulas disponibles en las escuelas de la ciudad. Durante años esperamos soluciones. Un año se construyen dos aulas, otro año tres y nunca se completa el colegio", contó a El Tribuno Beatriz Morales directora del secundario.
Gerardo Martínez es padre de uno de los alumnos. "Hoy impedimos el acceso de los chicos a este anexo por las malas condiciones de infraestructura que posee. Nos prometieron soluciones de fondo que no aparecen. Si no logran reubicar a los chicos, vamos a salir a las calles a reclamar", aseguró.
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María Inés Damorena, supervisora.
María Inés Damorena, supervisora.
“Las clases se suspenden hasta el viernes por razones de seguridad .Se harán nuevas aulas, pero va a demorar” María Inés Damorena, supervisora
Lorena de 17 años, cursa 5º año. "No podemos estudiar así. Desde que comencé en este secundario se improvisa con las aulas. Nos prometieron que algún día estaríamos todos juntos. Pasan los años y todo sigue igual. El anexo por un lado y el resto del colegio en otro", dijo a El Tribuno. María José, otra alumna de 5º año agregó: "Nos juntaron dos quintos años y somos 52 en un aula". Beatriz Morales, directora del Secundario 5.073, confiesa: "Nos acomodamos como podemos. Tenemos que tomar medidas de seguridad. Desde hace años reclamamos por más aulas".
"En el anexo no se pueden dar clases. El problema no solo pasa por una cuestión edilicia. Estamos separados como comunidad educativa. Los docentes no vamos a dar clases en una lugar que puede ser inseguro para los alumnos y docentes", dijo Carmen Arias, docente del Secundario 5.073.

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ROSA aybar
ROSA aybar · Hace 8 meses

como es posibles que sean los padres quienes salgan a pedir que arreglen la situación edilicia que están pasando hace tiempo, mientras el gobernador hace sociales en el mundo artístico para poder ser presidente , por que no se fija en su provincia ? y principalmente arregla todas las escuelas que son un peligro para niños y docentes