Volvió la tranquilidad y los vecinos de un sector del barrio Alberdi ya pueden dormir tranquilos, porque el gigantesco árbol que los tenía atemorizados fue talado durante cuatro días de arduo trabajo.
Debido a la problemática, la Municipalidad contrató a gente especializada en esas tareas. Además, los vecinos del sector colaboraron en las trabajos.
El problema es que en días de fuertes vientos los vecinos se atemorizaban y comenzaban a sacar a los niños y a abandonar sus viviendas.
"Finalmente ya podemos descansar tranquilos porque este árbol, que era un peligro para todos, ya fue talado. Solamente quedó una parte del tronco, que no representa riesgos para los que vivimos en esta zona", dijo Fabiana Castillo, quien reside en la casa en la que estaba el eucalipto de grandes dimensiones.
Los trabajadores tuvieron que realizar arriesgadas maniobras durante cuatro días para sacar las grandes ramas hasta llegar a la base. Hubo muchos inconvenientes, incluso algunas ramas del árbol cayeron y provocaron daños en un depósito y en una medianera.
"Estamos muy agradecidos con los trabajadores que mandó la Municipalidad y con los vecinos, que colaboraron todo el tiempo, porque incluso trabajaron de noche para lograr el objetivo. Los daños fueron menores y nadie salió lastimado, eso es lo importante", remarcó Castillo.
En el fondo de su vivienda, ubicada en la calle Tucumán (Este) 448 del barrio Alberdi, había un eucalipto de unos 50 metros de altura y un tronco de unos tres metros.
"Ante la preocupación de la gente y por la seguridad de todos los vecinos del sector, se decidió colaborar para sacar ese árbol, que ponía en riesgo a los residentes", dijo Sebastián Otero, secretario de Gobierno de la Municipalidad.
Castillo dijo que desde hace años venían pidiendo ayuda para tratar de sacar el eucalipto de ese lugar, porque si se venía abajo podía provocar una tragedia, ya que se encontraba en medio de vivien das.
"Finalmente la solución llegó, porque desde hace años con los vecinos venimos presentando notas en la Municipalidad, en el Concejo Deliberante y hasta hemos informado de la situación a los bomberos, pero no obteníamos respuestas, a pesar de que hemos golpeado muchas puertas", dijo la vecina.
La mujer dijo que no contaba con los recursos para hacerlo sacar contratando personas que hagan el trabajo.
Por otra parte, Mariana Duarte vive con sus hijos y otros familiares prácticamente abajo de donde estaba el árbol gigante y tenían mucho miedo.
"Esto es un alivio para todos. Teníamos mucho temor que el árbol se caiga y provoque una desgracia. Estaba seco y había mucho viento en los últimos días. Incluso ya se había caído una rama enorme que quedó enganchada y estaba a punto de caerse", dijo.

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