Para llegar a la aldea se accede por la ruta 34, en el kilómetro 932. Tamara contó lo duro que fue cuando llegaron. "Éramos varios, pero fue duro porque empezamos desde cero. Venimos desde lugares en donde abrís la canilla y sale agua o abrís la llave y sale gas. Los primeros días subíamos el agua desde el río, hoy ya tenemos un tanque. Varios se fueron y otros nuevos aparecieron".
¿Por qué eligieron El Potrero?
Porque un familiar mío tenía tierras. Yo viví en México los últimos 4 años. Allá lo quise hacer y no se dio, así que decidí venir para estos lados. Me enamoré del lugar. Ahora nos están conociendo mucho en lo local. Los pequeños productores nos integraron y así podemos vender pasta de dientes natural, jabones de aceite de oliva y coco, arcillas para mascarás faciales y biofertilizantes naturales para plantas que son bien aceptados.
¿Cómo se entera la gente de Europa sobre este proyecto?
La relación internacional se da, ya que habiendo viajado tantos años por el mundo y estando en muchos proyectos de este tipo nos conocemos. Existen redes de intercambio de conocimientos y también nos relacionamos con distintas personas. En Argentina hay muchos proyectos como el nuestro, pero nosotros somos muy nuevos. Hay casos en los que se pide trabajar y aprender a cambio de alojamiento y comida.
¿Cómo trabajan?
En el primer año logramos hacer una casa y la idea es hacer una construcción cada año. Tenemos focos que los cargamos con luz solar durante el día. Ahora un vecino nos regaló un sistema de energía eólica hecho con reciclaje. Los vecinos nos están ayudando mucho. El tema de la subsistencia fue difícil, al principio llegamos con ahorros y no podíamos generar nada. Ahora podemos vender algunas cosas que hacemos y también tenemos la ayuda de nuestras familias. Al margen de que no tenemos los mismos gastos que una persona que vive en la ciudad. Tenemos planeado sembrar para consumo interno y también para vender.
¿Cómo festejaron el primer año de Aluna?
Fue un día a puertas abiertas. Arrancaba a la mañana con una visita guiada para que los invitados conozcan el lugar. Luego se hizo un taller de alfarería, comidas, mates y terminamos sembrando árboles. El otro día vinieron los alumnos de la Escuela de Comercio junto con los profesores a conocer el lugar y nuestro estilo de vida. No cazamos animales, por eso para varios fue la primera vez que comían solo verdura pero es bueno que conozcan otra alternativa de vida.

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Sección Editorial

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avalos lerma
avalos lerma · Hace 1 mes

muy bien felicidades!!!!!!!!!!


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