Tres de cuatro murales que "hablaban" de Salta en el Centro Cívico Municipal fueron silenciados ayer con una mordaza de látex blanco que tapó irremediablemente cada trazo que plasmaron allí, en 2014, los reconocidos artistas plásticos Miro Barraza, Gustavo Flores (Guflo) y Roly Arias. Se salvó la obra de Rodolfo Vivas, el pintor que murió el año pasado, motivando que la gestión municipal anterior le pusiera una laca para conservarlo intacto y le agregara una placa recordatoria. De lo demás quedó la nada.
La mujer plácida de Arias que era como la tierra misma de esta Salta que crece en edificios y cemento; el abuelo en bicicleta, el cerro San Bernardo y la Catedral, de Guflo; los gauchos y la recova de una escuelita de don Miro Barraza, quedaron invisibles y prisioneras en las mismas paredes eternas a las que supieron dar vida en el Centro Cívico comunal.
La noticia llegó de la mano de Gustavo Flores, que en proceso de un trámite municipal se topó con la pared blanca donde antes estaba su obra de arte. "No tengo idea qué pasó pero me parece un atropello, producto de la ignorancia; no le encuentro explicación y me causa mucho dolor".
Recordó que "nos convocaron para la fundación de Salta en 2014. Isa quería que cuatro artistas reconocidos plasmaran la historia de Salta tal como le naciera a cada uno y fue un trabajo hermoso y a pedido, oficial, nos pagaron los materiales y lo hicimos como un aporte a la cultura en la ciudad. Éramos artistas de cuatro generaciones; cuatro miradas distintas".
Y concluyó: "Mi bronca es que el arte es de la gente, está en la Municipalidad y lo hicimos para que lo disfrute la gente. Estaban en buenas condiciones, los vi hace menos de un mes y si tenían algún problema los hubiéramos restaurado pero borrarlos, nunca".
También fue consultado el ya legendario Miro Barraza, que se enteró del asunto a raíz del llamado. "No sabía nada, me sorprende, pero pienso que son cosas de los políticos, siempre destruyen lo que hizo el anterior en lugar de hacer algo mejor". Y se quedó mudo un rato. "Con tantos muros sin pintar que hay en la ciudad... qué lástima", murmuró.
15 metros cuadrados Cada mural tenía una extensión de casi 15 metros cuadrados y fueron pintados usando distintas técnicas y estilos, en la celebración de los 432 años de la Fundación de Salta, en 2014.
El artista agregó: "Lo que lamento es que no tengo ni fotos de esa obra; recuerdo que me pasé una semana pintando el mural y quedó bien. No le hacía daño a nadie, adornaba la playa, no tenía connotaciones políticas de ninguna clase".
Al saber que solo el mural del fallecido Vivas quedó en pie, dijo: "Habrá que morirse entonces para que respeten el arte. Es realmente desinteligente, una tontería que lamento mucho".
A su turno, Roly Arias, que actualmente trabaja en la Subsecretaría de Cultura de la Municipalidad, al ser consultado le dijo a El Tribuno que "el mural de Rodolfo Vivas, que murió, está intacto; borraron los otros tres. Debe ser porque son murales hechos con látex y la pintura se envejece, hay que renovarlos".
"Yo entendería que los hayan borrado si la idea es que cada 16 de abril se renueven los murales, que se renueven los artistas y que sea un ejercicio vivo del arte. Los colores estaban deteriorados, son de naturaleza efímera porque el látex no resiste el sol y no fueron laqueados. Ya está", expresó el artista. Y se entiende el leve tenor de su opinión en función del trabajo que realiza en la comuna.
Lo cierto que fuimos a buscar al área responsable de esta decisión y averiguamos que se trata de la flamante Subsecretaría de Eventos de la Municipalidad, a cargo de Guillermo Durand. El funcionario brindó sus razones y su punto de vista a El Tribuno en esta nota.

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