Estudiantes de la escuela de Educación Técnica OEA, padres y docentes participaron de una multitudinaria marcha que recorrió las calles céntricas de la ciudad y finalizó en el hospital Juan Domingo Perón pidiendo seguridad y justicia. La marcha fue organizada por los compañeros de Facundo Guanca, el chico de 18 años que el pasado miércoles 14 recibió un disparo en el pecho que le descerrajó un motochorro en la puerta de la casa de su novia en el barrio 203 Viviendas. Le querían robar el celular.
Los dos delincuentes se fugaron, pero en las primeras horas de la mañana de ayer y después de múltiples allanamientos, la Brigada de Investigaciones de la Policía detuvo a dos sospechosos con antecedentes penales que residen en el barrio Tomás Ryan, al costado este de la ruta nacional 34.
En el procedimiento fueron secuestradas dos motos, una de las cuales habría sido utilizada la noche que atacaron a Facundo.

La actitud de sus compañeros

Facundo Guanca es alumno de la escuela OEA y asiste al último año por lo que sus compañeros de promoción decidieron donar todos los fondos que habían recaudado para la cena y otros actos de fin de año, a la familia del infortunado joven. Milagrosamente y a pesar de que el disparo de un arma calibre 22 le impactó en el pecho, el adolescente -quien permanece en la sala de cuidados intensivos del hospital Juan Domingo Perón- se recupera lenta pero favorablemente. En las últimas horas Facundo despertó y pidió por su mamá, lo que hizo que sus familiares respiren un poco más aliviados.
Más allá de las esperanzas de sus allegados y de la comunidad de Tartagal -consternada aún por lo sucedido-, durante la marcha sus compañeros de promoción levantaron firmas para elevar un proyecto de ley a la Cámara de Diputados de la provincia para pedir más seguridad, personal, equipamiento, móviles y logística para la policía, para evitar hechos como el que tuvo como víctima a Facundo Guanca.

"Estoy volviendo a nacer"

"Que Dios los perdone por lo que hicieron; no les tengo odio ni siquiera rencor; yo sentía que me moría con mi hijo pero ahora gracias a este milagro de Dios estoy volviendo a nacer". En medio de la marcha, esas fueron las palabras de Mario Guanca, papá de Facundo.
Profundamente conmovido, Mario Guanca padre de cuatro hijos, el menor de los cuales está hoy hospitalizado porque dos motochorros lo balearon para robarle el celular, solo tuvo palabras de agradecimiento "para los compañeros de mi hijo, para sus padres, sus profesores, tantos conocidos pero también de tanta gente que ni siquiera conocemos y que se acercó a darnos fuerzas, que rezó. Estoy agradecido con los médicos del hospital que recibieron a mi hijo y lo operaron de urgencia aún cuando solo tenía un halo de vida. Facundo había perdido tanta sangre, su herida era tan grave y que ahora se haya despertado y haya pedido por su mamá es un milagro; no puede haber ninguna otra explicación",expresó.
Mario Guanca relató que en la mañana del viernes el chico de 18 años "recuperó el conocimiento y preguntó "¿dónde está mi mamá?''. En ese instante sentí que recuperaba la vida porque yo sentía que me moría con mi muchacho. Hay que pasar por este momento para entender lo que siente un padre cuando le atacan un hijo y en este momento en que en mí, solo tiene lugar la esperanza y el perdón, le pido a los padres de los que le hicieron esto a Facundo que reflexionen. Peor aún, sé que estos jóvenes roban para ir a darle el producto de sus delitos a otros vivos que les venden droga y a ellos quisiera pedirles que reflexionen. Yo veía estas noticias por la televisión y nunca me hubiera imaginado que íbamos a pasar por este momento" expresó.
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Uno de los detenidos por el violento robo de un celular.
Uno de los detenidos por el violento robo de un celular.

Por ahora no pueden extraerle la bala

El proyectil del arma calibre 22 que utilizó el motochorro le ingresó a Facundo Guanca por la parte derecha del pecho, le atravesó el esternón, le rozó una vértebra y quedó alojado cerca del hígado. Por el momento, dijeron los médicos del hospital de Tartagal, es imposible una intervención quirúrgica para extraerle la bala.
“El miedo de los doctores era que le afectara la médula ósea pero por este milagro al que todos estamos asistiendo, mi hijo se recupera en cada minuto que transcurre”, contó su papá Mario Guanca.
Sobre la investigación y el proceso judicial, remarcó: “Soy conciente que los delincuentes deben ser juzgados como marca la ley pero los derechos humanos tienen que ser para ellos, para Facundo como víctima inocente y también para los policías quienes sufren denuncias permanentes; les tengo un profundo agradecimiento porque hacen lo imposible dar con los responsables”.
Tras la marcha, el fiscal penal Pablo Alejandro Cabot se reunió en el hospital con los padres de Facundo. “Quería interesarme por su salud y a la vez darles a conocer el avance de la causa. Me sorprendió la entereza con la que están afrontando el momento y mi intención era darles información para que no sientan incertidumbre de no saber qué estamos haciendo desde el ámbito de la Justicia”.


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