Tensos momentos que incluyeron insultos y corridas se vivió ayer al mediodía en la Ciudad Judicial, tras el juicio por el crimen de la adolescente y madre Paola Ramírez. El único imputado, Juan Ramón Díaz, fue condenado a tres años y seis meses de prisión por encubrimiento agravado y continuará en la cárcel. En primera instancia estaba acusado por homicidio doblemente calificado y subsidiariamente por el delito de encubrimiento agravado. Luego de lo dictaminado por los jueces Federico Armiñana, Martín Pérez e Ignacio Colombo, la Sala I fue un caos.
Los familiares de la víctima estallaron en llanto y gritaron: "­Asesino, hijo de p...!, la sentencia no es nada!, ­malparido!, sos el único culpable". Del otro lado, parientes del imputado respondieron: "­Cállense, él es inocente!". Al menos seis policías entraron al recinto para poner orden y dispusieron que primero se retirara la familia del acusado, mientras las otras familias tuvieron que esperar custodiadas.
"Esto es algo que sabíamos que iba a pasar. Él es culpable pero la fiscalía no tenía pruebas suficientes porque hubo una investigación que desde el principio denunciamos. Descartaron el abuso sabiendo que mi sobrina fue violada, torturada y golpeada", sostuvo Gabriela Ramírez, tía de Paola y quien tiene la tenencia de la hija de la víctima. "La bebé tiene tres añitos y nunca va a conocer a su mamá", hizo hincapié.
"Las cámaras de seguridad no andaban. Él la levantó cerca del boliche, le secuestraron una cinta igual a la que tenía mi sobrina alrededor del cuello. No hubo una investigación precisa sino apresurada. Esta es la Justicia que tenemos en Salta, es solamente para la gente rica y la gente con apellido. Los pobres no tenemos ni siquiera un abogado que nos represente. Nos privan de nuestros derechos. Una criatura de 16 años ha muerto y ahora nadie es el culpable. Hoy la Justicia lo dictaminó encubridor, pero Dios sabe que él ha sido y su conciencia no lo dejará vivir", finalizó Gabriela.

El crimen

El 11 de mayo de 2014, Paola y su familia festejaron el cumpleaños de su tía Teresa. Fueron al boliche Pecas, Paola decidió irse sola y a la 1.06 le envió un mensaje a Teresa para avisar que solo la cumpleañera entraba gratis. Teresa y otros familiares llegaron a la 1.45. Paola se ubicó en la barra. A las 4 los familiares se retiraron y Paola se quedó. Se supo que se había acercado a un grupo de chicas, a quienes les contó que "un viejo me quiere sacar a bailar", que tenía una bebé de seis meses y que se estaba mensajeando por celular con un chico que la iba a pasar a buscar.
A las 5.18 Paola se retiró, afuera charló con otras chicas y tres minutos después se fue a Salón VIP, luego su imagen fue captada a las 5.52 en la esquina de Richieri y Talavera. Después de casi tres horas su cuerpo fue hallado por peones en la finca Las Higuerillas. Según la autopsia, la causa del deceso fue asfixia por estrangulamiento.

Los alegatos

Los fiscales Pablo Rivero y Rodrigo Miralpeix solicitaron el cambio a femicidio público y prisión perpetua para Díaz. "Se ha cometido el hecho más severo. El asesinato de una niña que tuvo problemas, dificultades. Se le truncó la posibilidad de hacer de su vida y la de su hija algo mejor", sostuvo Miralpeix.
La defensa, integrada por los abogados Cinthia Mendieta y Marcelo Arancibia, pidió la absolución lisa y llana por el principio de la duda, en relación al homicidio doblemente calificado. "No hay ADN ni semen que fuera compatible. No se puede afirmar que él haya tenido contacto ni relación sexual", argumentó Mendieta.
Arancibia sostuvo: "La ley nos pide pruebas claras y no subjetivas. La certeza está ausente. No hay material genético y no se puede dictar una sentencia condenatoria con pruebas ausentes. Él aceptó el celular pero no imaginó que era producto de ese hecho", finalizó.

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