Tras seis semanas de paro, los gremios de ATE y SOEM, levantaron la medida de fuerza con la firma de un acta acuerdo junto con el Ejecutivo municipal, donde se aprueba un aumento de $1.000 para todos los empleados públicos. La medida de protesta, que dio inicio a mediados de septiembre, tenía como objetivo exigir la cancelación del sueldo de agosto y la implementación del aumento del 6% otorgado por Provincia y los dos montos, por única vez, de $500. El paro estaba respaldado por los gremios UPCN, ATE y SOEM.
Con la cancelación del pago de sueldos, la lucha se centró en los aumentos. Fueron muchas las reuniones y las propuestas de uno y otro sector, sin llegar a un punto de acuerdo. La alianza entre los gremios se rompió con la separación de UPCN que comenzó a realizar reuniones por separado, logrando dos semanas atrás la firma de un convenio por un aumento de $1.000. Los otros dos gremios involucraron, vieron esta actitud como una traición al empleado municipal y continuaron con el paro exigiendo el 6% y los dos montos de $500.
Debilitados por el desgaste en el tiempo y por el alejamiento de UPCN, los gremios de ATE y SOEM tuvieron que acceder a aceptar el acuerdo de los $1.000. "Decidimos aceptar ese monto porque ya estamos cerca de una nueva paritaria y no podemos sentarnos a negociar si aún no pudimos definir el aumento anterior, no es lo que hubiéramos querido, pero entendemos que la situación económica municipal no es la mejor", expresó José Arce de ATE. Por su parte, la intendenta Alejandra Fernández se mostró conforme con la resolución del conflicto, "este monto fijo va a beneficiar mucho más a las categorías más bajas, ellos hubieran tenido un aumento de $300 o $400, como municipio hicimos un gran esfuerzo para cumplir con el aumento que, somos conscientes, los empleados lo necesitan".

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