La Justicia brasileña emitió ayer una orden de traslado "coercitivo" de Lula da Silva a la sede de la Policía Federal de San Pablo, donde fue indagado por espacio de tres horas sobre su relación con una casa de campo y un departamento frente al mar, ambos en el estado de San Pablo.
La operación se enmarca en las investigaciones de corrupción en la estatal Petrobras y fue ordenada por el juez federal Sergio Moro, que está a cargo de las averiguaciones sobre una red que se apropió ilegalmente de unos 2.000 millones de dólares de las arcas de la petrolera.
Por su parte, el exmandatario brasileño afirmó que la operación realizada por la Policía en su contra solo busca ofrecer un "espectáculo" a los medios de comunicación, ya que si un juez quería escucharlo solo necesitaba "enviarle una notificación", y agregó que si encuentran "un solo real desviado" se distanciará del Partido de los Trabajadores (PT), que lidera.
"Si el juez Sergio Moro (responsable por el caso de corrupción en la estatal Petrobras) o la Fiscalía querían escucharme, tan sólo necesitaban mandarme un oficio porque yo nunca me negué a prestar declaraciones", afirmó Lula ante militantes del PT, tras ser conducido ayer a una comisaría de la Policía Federal a un interrogatorio.
Además de conducirlo a una comisaría para prestar declaración, la Policía allanó varias propiedades del exmandatario, incluyendo el Instituto Lula, de sus familiares y de algunos allegados, en el marco de la investigación por el escándalo de corrupción en Petrobras.
"Bastaba con que me citaran a declarar que yo iba. Siempre fui a dar aclaraciones porque no debo y no temo", dijo el exmandatario en la sede del directorio nacional del PT, donde se dirigió tras declarar durante cerca de tres horas ante la Policía.
"Lamentablemente, creo que estamos viviendo un proceso en que la pirotecnia vale más que cualquier cosa. Vale más el show mediático que la investigación seria, responsable, que debe ser hecha por la Justicia, por la Policía, por el Ministerio Público (Fiscalía)", dijo Lula.
"Bastaba con que me citaran a declarar que yo iba. Siempre fui a dar aclaraciones porque no debo y no temo", reiteró.
Rodeado de militantes, con una camisa negra y con un fuerte énfasis en la declaración, señaló: "No voy a bajar la cabeza". Y remarcó: "Si encuentran un real desviado me alejo del PT".

Incidentes

Hubo violentos choques entre manifestantes a favor y en contra de Lula da Silva en Brasil y también una enorme tensión frente a su casa de San Pablo, desde donde se lo llevó la Policía Federal para que declare por corrupción ante el juez.
El procurador aseguraba que "hay 29 páginas de pruebas en su contra". Oficiales intentaron contener a una multitud cada vez más grande.
La operación "Aletheia" lanzada ayer a la madrugada tras las órdenes del juez Moro han llevado al expresidente Lula da Silva ante la Justicia para declarar sobre los presuntos beneficios que él y su familia habrían obtenido de modo ilegal gracias a contratos de la compañía estatal Petrobras.
La medida conmocionó a Brasil y generó la inmediata reacción de manifestantes a favor y en contra de Lula.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora