Era la hora de la siesta, en la norteña y cálida Aguaray. La madre, de 37 años, se fue a dormir junto con su pareja, un hombre de 76 años, y su hija de 12 (que no es hija de él). Todo transcurría a un ritmo lento y en silencio. Después de algunas palabras y de que los tres se terminaran de acomodar, la mujer se dio vuelta, dándoles la espalda y se durmió. Minutos después se desató el infierno.
Hace pocos días la nena de 12 años, quien tiene una discapacidad leve, reconstruyó en cámara Gesell lo que sucedió esa tarde.
El padrastro comenzó a tocarla íntimamente, primero por encima de la ropa y luego por debajo. Ella se asustó y se quedó tiesa. Sabía que algo estaba mal pero, al parecer, tuvo miedo de hablar. Tampoco dijo nada luego de que terminaran esos momentos terribles de la siesta, en los que no durmió.
A los dos días fue a visitarla su padre. Cuando estaban solos la niña le contó lo sucedido. El miedo, lo indeseado, el silencio. El hombre no podía creer lo que escuchaba, no porque dudara de lo que su hija le relatara, sino por la mezcla de dolor, enojo e indignación que sentía ante la situación.
Lo primero que hizo fue hablar con la madre de la niña, quien habría intentado evitar que hiciera la denuncia.
Sin embargo, ante la reacción de ella y sin dejar pasar más tiempo, se fue a la Policía de Aguaray e hizo una denuncia contra el hombre de 76 años. Así, el caso llegó a la Fiscalía Penal de Salvador Mazza.
Como todo lo que sucede en un pequeño pueblo, el hecho también se convirtió en tema de comentarios de la gente, que expresó su repudio, su enojo y el desconcierto de siempre: "Ya no se puede confiar en nadie". El reproche social puso el acento en la diferencia de edad entre la pareja y, sobre todo, en la agresión de un hombre de 76 años contra una niña de 12. "Él bien puede ser el abuelo de la nena, es increíble lo que hizo", fue una de las frases más repetidas.
Certeza
"Apenas tomamos conocimiento del caso buscamos reunir la mayor información posible y ordené la detención del hombre mayor", contó ayer el fiscal penal Armando Cazón.
Armando Cazón FISCAL PENAL "Es importante lo que dicen los chicos; ahí te das cuenta de que los hechos sí sucedieron".
"En estos delitos que ocurren en la intimidad, y que afectan a menores, es muy importante lo que dicen los chicos, por ello pedimos de inmediato que la nena fuera a declarar en cámara Gesell", remarcó.
En la sala vidriada y ante una profesional capacitada para este tipo de entrevistas, la niña de 12 años reconstruyó lo sucedido esa siesta. Dio detalles de cómo ocurrió, su gestualidad y el sufrimiento que expresó no dejaron dudas a los funcionarios judiciales. Era un relato de hechos que efectivamente sucedieron.
"Estamos ahora concentrando todas las pruebas para que lo antes posible el caso llegue a juicio; muchas veces la gente cree que el tiempo pasa y no se toman decisiones, y lo que nosotros queremos es precisamente lo contrario, la idea es avanzar en todo lo que se pueda para llegar a que se haga justicia", remarcó Cazón.
El hombre permanece detenido y fue formalmente acusado del delito de abuso sexual simple agravado por la minoridad, por la discapacidad de la víctima y por la convivencia.
Una situación compleja
La nena, por ahora, sigue conviviendo con la madre, en la casa de siempre.
"Creemos que la actitud de la madre es bastante confusa; la voy a mandar a citar para que declare por el hecho de que no reaccionó ni hizo la denuncia cuando en realidad la menor convive con ella y está bajo su cuidado; en definitiva, queremos saber las razones por las que ella no fue a denunciar la situación", añadió el funcionario judicial.
La situación es muy delicada.
Existen casos en los que las madres ocultan estas situaciones de abuso porque están amenazadas por el agresor. Otras en las que callan porque dependen económicamente del hombre. Otras veces, porque no se dieron cuenta de lo que sucedía.
En este caso, según lo que declare la mujer ante el fiscal y el juez de Menores, ella podrá mantener o perder la tenencia de su hija.
Pero no solo se tomará en cuenta lo que declare la joven madre.
Desde la Fiscalía se ordenó la realización de un estudio ambiental en el hogar para conocer las condiciones en las que vivía la niña y la pareja. Ese informe estará a disposición de la Fiscalía Penal hoy.
"La situación es compleja e incluso puede derivar en que el padre, que también vive en Aguaray, reclame la tenencia de la niña", insistió Cazón.
En simultáneo a la causa penal, se dispuso que un profesional psicólogo realice un abordaje y seguimiento de la niña a raíz del trauma que sufriera.

Intervendrán otros organismos

"Estamos por hacer una reunión para darle participación a otros organismos para atender la compleja situación que se deriva de este indeseado hecho. No queremos ser injustos con la madre. Pero, a la vez, si tenemos una mínima duda de su conducta, vamos a intervenir para que se haga cargo el padre", dijo el fiscal penal Armando Cazón.
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Sección Editorial

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juan carlos lopez
juan carlos lopez · Hace 7 meses

Que hdmp, ya lo tienen que estar anjuiciando y mandarlo a la redonda

anonimo ...
anonimo ... · Hace 7 meses

que lo revienten al viejo choto ese


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