Todo cambia, nada cambia

Walter Neil Bühler

Todo cambia, nada cambia

En economía la fe puede ser más importante que la realidad. Por eso se habla de crédito. En política ocurre algo parecido y uno le "otorga" un crédito al gobernante de turno.
En estos días es probable que -inconscientemente- muchos vayan tarareando aquel éxito de Palito Ortega de los años 70 cuya letra decía: "Yo tengo fe, que todo cambiará".
Sin embargo, a medida que se conocen algunas medidas del nuevo gobierno también, unos pocos, recuerdan al siciliano Giuseppe Tomasi di Lampedusa que, en su única novela, "El gatopardo", pone en boca de su protagonista (Tancredi) la conocida frase "Si queremos que todo siga como está, necesitamos que todo cambie" (en italiano suena más bonito: "Se vogliamo che tutto rimanga come Š, bisogna che tutto cambi").
Y continua el diálogo: "¿Y ahora qué sucederá? ­Bah! Tratativas pespunteadas de tiroteos inocuos, y, después, todo será igual pese a que todo habrá cambiado".
En campaña, Cambiemos proclamó su indeclinable respeto a las instituciones. No obstante, intempestivamente, intentó designar jueces de la Corte en forma absolutamente irregular.
Pero, más grave aún, a pesar de su proclamado diálogo, le clavó por la espalda a los gobernadores el decreto que duplicaba la coparticipación para Capital Federal.
Los despidos que se están produciendo en distintos organismos podrán estar justificados, pero lo injustificable es que no se informe a la opinión pública sobre las razones que los motivan.
Inclusive los funcionarios involucrados se negaron a responder este interrogante, formulado -entre otros- por periodistas afines al Gobierno nacional (Radio Mitre).
Lo cierto es que ya funciona un "despidómetro" (https://twitter.com /despidometro), que contabiliza, al día de hoy, 25.022 cesanteados, muchos de los cuales aprovecharon que este viernes pasado fue 29, para participar de una triunfal marcha de los ñoquis.
También resultó desprolija la detención de Milagro Sala, a quien primero se la detuvo y luego se le buscaron las causas para mantenerla en esa condición.
La causa inicial era excarcelable y dio excusa para reclamos a nivel mundial por constituirse en privación ilegítima de la libertad. Fue una torpeza convertir en mártir a quien, probablemente, bata el récord Guinnes de comisión de delitos.
"Resultó desprolija la detención de Sala, a quien primero se la detuvo y luego se le buscaron las causas para mantenerla en esa condición".
Macri, también, por medio de sus esbirros usurpó el despacho que -por herencia y portación de apellido- legítimamente le corresponde al diputado nacional Máximo Kirchner. Heroicamente, la resistencia K, hizo un acampe en la cuestionada oficina, hasta la hora del almuerzo. Las huestes de La Cámpora han advertido que tienen un gran respaldo en "Resistencia", Capitanich es su intendente.
No fue magia
No fue magia, pero Mauricio quedó preocupado cuando a poco de instalarse en el despacho presidencial comenzó a sentir, reiteradamente, un fuerte dolor de cabeza del lado izquierdo (se rumorea que también escuchaba voces, pero no quiso revelar su contenido). Allí el jefe de Estado comprendió dos cosas: que su antecesora podía haber dejado un maleficio (­a quien se le ocurre que CFK pudiera ser rencorosa!) y que sus dolores de cabeza iban a provenir de la izquierda. La primera medida fue declarar el Estado de emergencia energética y la segunda, encargar la "limpieza energética" de su despacho. Tan fuerte era la carga negativa que tuvo que hacer ­tres! operativos para lograr la pulcritud esotérica deseada.
Esta semana, otra noticia sobre prácticas de magia negra y ritos umbanda tuvo fuerte repercusión en los medios. Claudia Ercoreca quedó imputada por la muerte de su madre luego de haber desaparecido durante 28 días, junto con su pareja y pequeños hijos. Pero la noticia pasó a segundo plano, cuando -a ritmo tropical- hizo su aparición en escena la abogada cumbiera Fernanda Herrera. El cholulismo de muchos periodistas (y sus seguidores) hizo que los truculentos vericuetos del caso pasaran -rápidamente- a segundo lugar y el protagonismo quedara reservado para fotos y videos hot de la letrada.
Y ya que hablamos de medios, ¿vio que el programa "8 escalones" cambia de nombre? Ahora se llamará "6, 7, y 8 escalones", para mantener firme que "los oficialistas nunca cambian, los que cambian son los gobiernos".
Rememorando aquellos tiempos en que el General desde el exilio enviaba mensajes conteniendo los consejos y reflexiones sobre la realidad del mundo, de Argentina y del movimiento justicialista, a través de videos que se pasaban clandestinamente entre políticos, militantes, sindicalistas y estudiantes; también Cristina, confinada en el gélido sur, sorprende con videos caseros (o se los prepara Alfredo Casero, porque algunas partes son muy cómicas). En el último afirma que los DNU (decretos de necesidad y urgencia) no son malos en sí, pero como un bisturí -ejemplificó- puede servir para operar, salvar, degollar o matar. Sorprendió también, al compartir que "debe defenderse... la ley de salud mental". Durante doce años, también muchos argentinos estuvimos preocupados por ella (por la ley de salud mental, se entiende).
Concluyo esta nota con un saludo para mis amistades: a ver si toman nota que los amigos de Milagro Sala le regalaron un autito de 28.000 dólares. Yo me conformo con un cuatriciclo.
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