Ya están decididos. La gente de Tolar Grande apuesta al turismo para la temporada de verano y se quiere posicionar definitivamente como uno de los destinos preferidos de los salteños y de turistas del país y también extranjeros.
La localidad andina brinda una estructura para que disfruten los turistas con variados presupuestos.
Para eso diagramó una estructura estratégica por la cual ofrece ofertas para todos los bolsillos. Y se puede decir que la oferta de Tolar Grande puede competir con otros destinos de la provincia.
El sólo hecho de recorrer los casi 360 kilómetros que la separan de la Salta capital ya es una verdadera aventura. El pueblo está perdido en el imponente departamento Los Andes y para llegar hay que pasar por San Antonio de los Cobres, a través de la ruta nacional 51. Luego hay que tomar por la ruta provincial 27, a la altura de Olacapato, pasar por el salar de Pocitos y atravesar el majestuoso cerro Macón.
Se puede tocar el cielo con las manos, ver al fondo las nieves del Llullaillaco, sentir el viento de la montaña y por las noches exprimentar el silencio total.
El pueblo de Tolar Grande se encuentra ubicado a más de 3.500 msnm y cuenta con tres atractivos circuitos que se pueden recorrer a pie.
El primero se denomina “Ojo de Mar” y se ubica a tan solo 4 kilómetros del pueblo. Allí se puede observar especímenes únicos de flora y fauna autóctonas, como así también impactantes manantiales de agua dulce. Por si fuera poco, es posible caminar sobre el salar de Tolar Grande.
El otro circuito es “La Cueva del Oso y Arenales”, en cuyo trayecto no se observa nada de vegetación ni animales, solo la tierra árida y la sequedad propia de la Puna, lo que brinda la sensación de estar en otro planeta. El tercer circuito a recorrer es “El Mirador”, donde se observan imponentes cerros de sal y banco de yesos. Ya en el mirador natural, se ve en su totalidad el Salar de Arizaro, uno de los más grandes del mundo, y todos los volcanes que lo rodean, como ser el Llullaillaco, Socompa, Arizaro, Aracar, Guanaquero, Macón y entre otros, muchos de ellos considerados cerros sagrados por las comunidades originarias.

Conos, lagunas y flamencos

Una de las postales más impresionante de la localidad se encuentra a 86 kilómetros del pueblo. Se trata nada menos que del famoso Cono de Arita, ubicado en el sector sur del Salar de Arizaro.
Luego se puede visitar la laguna Santa María, al pie del volcán Incahuasi. Hay que ir por la mañana, ya que es frecuente divisar bellos flamencos rosados.
Para los más extremos, están los volcanes Socompa y Llullaillaco, cuyas cimas superan los 6.000 metros. Para realizar estas excursiones hay diversos servicios con guías y camionetas incluidas. Lo aconsejable es hacer estos recorridos en grupos.

Transporte público

La Municipalidad local implementó el servicio de transporte público, que cobra $300 el pasaje ida y vuelta desde Salta hasta Tolar. El colectivo sale de Salta los miércoles a las 8 (en calle San Luis 2050) y regresa los viernes. De Tolar parte a las 13, en la sede comunal. El viaje dura entre 8 y 10 horas y hay que ir preparado para la Puna. Los boletos se compran en San Luis 2050 (4317638).

Hospedaje

El pueblo tiene varias opciones al momento de hospedarse. Se destacan un refugio municipal
económico, una red de turismo comunitario con hospedaje familiar y la flamante hostería municipal Casa Andina, con 6 habitaciones de lujo. Para más información se puede visitar www.ca saan dina.gob.ar

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Sección Editorial

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