El director del Programa Nacional de Control de Vectores, con sede en Salta, Mario Zaindenberg, dialogó con El Tribuno.
¿Mantuvo reuniones con autoridades del Ministerio de Salud y del municipio para coordinar la participación del Programa en el control del Aedes aegypti?
Hemos tenido varias conversaciones con la doctora Griselda Rangeón en la Provincia. Tenemos una excelente relación y estamos diseñando distintas alternativas. Con la Municipalidad es histórico porque, si bien hemos hecho algún trabajo aislado con ellos anteriormente, en este momento iniciamos conversaciones con el secretario de Ambiente, Federico Casas, para trabajar de forma mancomunada. Esto para nosotros es un hito, trabajar con la Municipalidad y con la Provincia en un área que nos compete.
¿Cuál es el punto de partida del programa en la estrategia de prevención?
Es necesario el trazado de una línea base de infestación con Aedes aegypti. Hace unos 20 días hicimos un operativo de levantamiento rápido de larvas de Aedes aegypti, con el método Lira (Se relevaron 10.600 viviendas de la zona norte de la capital y 8.300 del este, según datos del Ministerio de Salud de Salta). El nivel de infestación fue bastante bajo, pero no hubo factores que alimenten la proliferación del mosquito.
¿Generalmente hacen este muestreo durante el año?
Sí, pero en realidad la idea es hacerlo así con el fin de tener una estratificación epidemiológica del riesgo. Los barrios no tienen el mismo nivel de riesgo. La intensión es repetir esta toma de muestra los primeros días de octubre para tener en noviembre o diciembre un panorama objetivo de capital.
¿Cuál es la acción principal para la prevención?
Con Federico Casas de la Municipalidad hablamos de cómo optimizar el descacharrado. Esta es una acción complementaria y no la más importante. La más importante es el control domiciliario y focal. Eso significa recorrer casa por casa con agentes ambientales que ingresen a las casas e indiquen qué hay que retirar, por qué hay que hacerlo, qué se hace con las gomas en el patio o con las botellas.
El año pasado hubo un conflicto sobre la competencia entre Provincia y los municipios, por ejemplo en el uso de insecticidas. ¿Qué recomendarán este año?
En la epidemia del año pasado, en Orán, tuvimos una reunión en el hospital en la que expuse las razones por las que no se debía fumigar de forma aérea. Pero eso ya era una decisión política tomada. Faltó una voz única que trasmite un mensaje serio y objetivo de lo que se debe emplear. En un momento había desinformación desde los municipios y fue un "sálvese quien pueda".

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