El sinuoso trayecto de 22 kilómetros que se extiende desde Campo Quijano hasta Estación Chorrillos es una de las secciones más complicadas y peligrosas de la ruta nacional 51. Allí un descomunal derrumbe sepultó el 12 de marzo de 2010 a Carlos Medina, chofer de un camión que traía litio desde la Puna y cuyos restos jamás se recuperaron.
Desde entonces, para mantener transitable la vía obligada de la Puna salteña, Vialidad de la Nación apuró la construcción de un camino de emergencia por el propio lecho del río Toro. Se hicieron alteos y se instalaron gaviones de piedra embolsada y de concreto para salvar las crecidas del curso, mientras se estudiaban alternativas más confiables y duraderas, pero en despachos técnicos de Buenos Aires, según parece, se determinó que el camino de emergencia provisorio podría servir de variante definitiva.
Frente a esa posibilidad, ya en noviembre de 2010, el director de Vialidad de Salta, Gerardo Villalba, había abierto el paraguas. "Son aproximadamente 6 kilómetros por la playa del curso, y este es otro punto que hemos reclamado por escrito, ya que quienes conocen lo que es el río Toro en verano, saben que un terraplén por la playa puede durar muy poco. Hemos advertido de esto a la DNV y también hemos solicitado que se remuevan los derrumbes del camino existente por la ladera para tener alguna alternativa", aclaraba Villalba.
En mayo de 2012, sin embargo, el entonces jefe del distrito salteño de la DNV, Elías Cerezo, recalcó en el El Tribuno que "el trayecto por el lecho del río Toro es provisorio, pero puede ser definitivo".
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Sección Editorial

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Re KennethU
Re KennethU · Hace 11 meses

Lo que se hace en lugares donde se piensa es hacer viaductos en los lugares más riesgosos. Es caro, pero no requiere tanto mantenimiento y permite el paso todo el tiempo.


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