El intento de golpe de Estado anoche en Turquía terminó con 265 muertos y 2893 militares detenidos. Cientos de soldados implicados en la violenta intentona golpista se rindieron hoy. Hay más de 1100 heridos, según la agencia turca Anadolu.

El primer ministro informó que los arrestos entre los militares continúan, después de la detención de 2839 golpistas pertenecientes a las Fuerzas Armadas. Además, fueron apartados de sus puestos cinco generales y 29 coroneles. Erdogan afirmó que los golpistas forman una minoría en el Ejército. Esta mañana continuaban las operaciones contra ellos en el cuartel general del Ejército de Ankara.

El nuevo jefe del Ejército anunció la expulsión de la formación de los seguidores del predicador exiliado en Estados Unidos Fethullah Gülen, a quienes Erdogan responsabilizó del intento de golpe. "Aquellos que traicionan a su Estado y a su país no quedarán sin un fuerte castigo", dijo Dündan, que aseguró que el pueblo turco defendió la democracia.

Gülen, sin embargo, condenó el golpe. "Los gobiernos deben ser ganados a través de un proceso de elecciones libres y justas, no a la fuerza", dijo. El predicador, que es considerado terrorista en Turquía, fue cercano a Erdogan pero ambos se distanciaron en 2013.

Sesión extraordinaria en el Parlamento

Yildirim convocó para esta tarde a todos los partidos a una sesión extraordinaria en el Parlamento. Tanto el partido de Erdogan, el conservador islámico AKP, como los otros tres opositores representados en el Parlamento -CHP, MHP y el kurdo HDP- se posicionaron en contra del intento de golpe.

El AKP ha ganado todas las elecciones en Turquía desde 2002. Erdogan es un importante aunque controvertido socio de la Unión Europea en la crisis de los refugiados. El mandatario avanzó en los últimos tiempos hacia un sistema fuertemente presidencialista centrado en su persona, con una fuerte tendencia hacia el islamismo.

Horas sangrientas e inciertas

Ayer, mientras caía la noche en Turquía, parte de las Fuerzas Armadas turcas iniciaron un intento de derrocamiento contra Erdogan que, según afirmaron, tenía entre sus objetivos restablecer el orden constitucional, la democracia y los derechos humanos. El Ejército turco se considera garante de la Constitución secular y en las últimas décadas dio varios golpes contra gobiernos civiles.

En un primer momento, durante la noche, se dijo que que los golpistas habían tomado el poder. El Palacio Presidencial lo negó y aseguró que Erdogan no había sido derrocado. "Un grupo dentro de las Fuerzas Armadas, fuera de la estructura de comando, intentó un golpe contra el Gobierno elegido democráticamente", se indicó.

Erdogan, a través de una videollamada con la filial local de CNN, llamó al pueblo a unirse contra los golpistas y muchos de sus seguidores le siguieron. Decenas de miles de ciudadanos salieron después a las calles de Ankara y Estambul enarbolando banderas turcas para rechazar el golpe.

Los golpistas bombardearon con cazas y helicópteros el palacio presidencial, el Parlamento y la Dirección de Seguridad en Ankara.

En torno a esos edificios, así como a la sede del Estado Mayor, se produjeron violentos enfrentamientos entre los golpistas, por un lado, y policías, gendarmes y soldados leales al gobierno, por el otro.

En la madrugada quedaron liberados los puentes de Estambul sobre el Bósforo, que habían sido bloqueados anoche con tanques de los golpistas. También las sedes de las emisoras de televisión TRT y CNN Türk quedaron libres de militares tras ser ocupadas temporalmente. El jefe del Estado Mayor, Hulusi Akar, fue liberado y trasladado en helicóptero a un centro de crisis.

Fuente: EFE, DPA, AP y La Nación

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora