Los vecinos sufren cada verano las consecuencias de las lluvias.
Ya es una rutina en varias familias extraer el barro y el agua de sus viviendas, intentar cruzar una calle con un torrente tan peligroso como un río desbordado y que el agua "potable" salga turbia por varios de las canillas de cientos de hogares.
Abigail Condorí, vive en la calle Pellegrini al 300 de El Carril. La mujer muestra a El Tribuno como sale sucia el agua en su vivienda. Son horas y horas con este inconveniente que le dificulta llevar una vida tranquila y cómoda.
No obstante todo puede empeorar, Cuando las lluvias son constantes esa situación se hace más grave.
Una salida
"Debo hervir el agua como todos los vecinos para el consumo y el uso diario para el aseo de la familia. Esto es siempre. No es la primera vez. Sabemos que llueve y no podemos consumir esta agua. No solo es anegamiento de calles, también el servicio del agua", manifestó a este medio.
La mujer asegura que realizó ayer el reclamo en la oficina de la empresa estatal de Aguas del Norte. No tuvo una respuesta para su planteo. Sostiene que responsabilizaron a las lluvias.
El problema es que la turbiedad dura varios días por una lluvia. "Si llueve todo el mes, todo el mes tenemos turbiedad. El servicio igual se paga", protestaron los vecinos.
Como ríos
El agua de la parte alta de Rosario de Lerma cruza toda la ciudad cada vez con más fuerza. Por la zona se construyen unos canales con el sistema de riego presurizado y otras obras del Plan Bicentenario.
Según algunos vecinos, estas obras no paliarán los anegamientos con estas correntadas tan peligrosas que se originan en las calles.
"Las calles son ríos, esta historia se repiten todos los años y durante toda la temporada de verano. Es peligroso circular por las arterias de la ciudad durante y después de las tormentas", acotó José Alancay, vecino de Villa Mercedes, donde se construye un canal derivador de los desages pluviales.
Chicoana
En Chicoana el camino a Las Moras se torna intransitable durante toda la temporada. Unas treinta familias quedan prácticamente incomunicadas cada vez que llueve.
Las aguas ingresan a las viviendas y estropean todo a su paso.
Las familias pierden los pocos productos domésticos que poseen por estos constantes anegamientos.
Complicaciones
Personal del municipio debe llegar como puede en medio del barro y los caminos en pésimas condiciones para a llevar asistencia a las familias afectadas.
Con la tormenta del domingo, varias familias la pasaron muy mal con tanta agua y barro. Volver a comenzar todos los veranos es hartante, lamentaron los vecinos de distintos puntos del Valle de Lerma.

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