En medio de las fuertes críticas hacia la política de seguridad del Gobierno santafesino, la ministra Patricia Bullrich anunció ayer que el lunes finalmente se firmará el acuerdo entre ambas administraciones para el desembarco de fuerzas federales en la provincia.
Aunque aún no hay precisiones oficiales, trascendió que llegarían unos 3.000 gendarmes para custodiar las ciudades más calientes, informó Clarín al reproducir el diálogo de la ministra con las emisora LT3, en el que reiteró que no quieren "hacer un show en Rosario", y advirtió que van "ir hasta el hueso".
Luego de confirmar que el convenio está cerrado, la funcionaria aclaró que "no es una intervención" de la Policía de Santa Fe. Sin embargo, insistió en que tienen diferencias sobre el diagnóstico que ha hecho el Gobierno provincial y marcó que aspiran a tener mayor información para auditar el funcionamiento de esa Fuerza, como parte del trabajo con Gendarmería.
Entre las medidas requeridas que habían dilatado la firma del acuerdo, Bullrich puntualizó que para el Gobierno nacional es fundamental "auditar las comisarías" frente a la posible connivencia con las organizaciones delictivas.
"Ir a fondo"
Más temprano, Bullrich había reiterado sus cuestionamientos al gobernador Miguel Lifschitz, a quien le había reclamado "ir a fondo contra el narcotráfico".
En este marco, le respondió la intendente de Rosario, Mónica Fein, quien aseguró que las expresiones de la ministra "no tienen nada que ver con la verdad", y pidió no "hacer de esto una pelea política o creer que las fuerzas nacionales son de un partido: son nacionales, son del país".
En este sentido, subrayó durante una entrevista con Vorterix: "Si hubiera estado acá (por Rosario), no hubiera hecho esas declaraciones".
El anuncio sobre la firma del acuerdo surgió horas después de una nueva marcha en Rosario para pedir justicia y seguridad. A diferencia de lo que había ocurrido en la primera movilización, realizada hace dos semanas, el reclamo del jueves por la noche tuvo su réplica en la capital provincial.
Ambas ciudades tienen una tasa de homicidios que duplica a la media nacional.
"Coordinar políticas"
Por su parte, el gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, le bajó el tono al cruce con el Gobierno nacional, y reafirmó ayer su "decisión" de "coordinar políticas para garantizar la seguridad" de los ciudadanos.
"Tenemos la decisión de coordinar políticas para garantizar la seguridad de los santafesinos", sostuvo Lifschitz luego de que Bullrich condicionara el envío de efectivos de Gendarmería a que el mandatario provincial fuera "a fondo" contra el "narcotráfico" y le sugiriera aplicar una depuración en la Policía local. El mandatario socialista dijo "compartir la preocupación de quienes se manifestaron" el jueves, y asumirla "como propia".
"Desde el primer día de gestión la seguridad ha sido y es prioridad absoluta en nuestro trabajo", apuntó el gobernador. "Debemos trabajar de manera coordinada y respetuosa para lograr darle seguridad y tranquilidad a los santafesinos, y por eso queremos llevar esto a un diálogo político en el más alto nivel", concluyó.

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