El Brexit se impuso, pero Gran Bretaña queda ahora en una situación incierta. El país ahora afronta una amenaza a la supervivencia dentro de sus fronteras, ya que en Escocia un 62 por ciento de los votantes se manifestaron a favor de seguir en la Unión Europea, lo que seguramente generará presión para un nuevo referendo sobre su independencia de Gran Bretaña.
Dejar la UE podría costarle a Reino Unido el acceso al sistema de mercado único sin barreras y significaría buscar nuevos acuerdos comerciales en todo el mundo. Obama dijo que Gran Bretaña estaría "al final de la fila" para un pacto con Estados Unidos.
Obama dijo que Gran Bretaña estaría "al final de la fila" para un pacto con Estados Unidos.
La UE quedará debilitada económica y políticamente, enfrentando la salida no sólo de uno de los miembros que ha defendido con más fuerza las políticas de libre mercado, sino también un país con derecho a veto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y con un Ejército poderoso. El bloque perderá de golpe cerca de un sexto de su producción económica total.
Se espera que Cameron informe formalmente el resultado a sus homólogos europeos dentro de pocos días y que prepare las negociaciones para la primera salida de un Estado miembro de la UE, algo que él ha dicho que sería irreversible.
El líder británico convocó al referendo en el 2013 en un intento por reducir la presión de los euroescépticos locales, incluidos algunos al interior de su propio partido. Inicialmente considerada como un triunfo fácil, la votación ha puesto su futuro político en riesgo.
Boris Johnson, un miembro del Partido Conservador y exalcalde de Londres que se convirtió en el rostro más reconocible a favor de la salida de la UE, buscaría convertirse en el próximo primer ministro. Boris Johnson, un miembro del Partido Conservador y exalcalde de Londres que se convirtió en el rostro más reconocible a favor de la salida de la UE, buscaría convertirse en el próximo primer ministro.
Los sondeos de opinión mostraron resultados dispares durante los cuatro meses de una agitada campaña, y el bando a favor de la permanencia consiguió la ventaja la semana pasada después de que la parlamentaria europeísta Jo Cox fue asesinada. El ataque conmocionó a los británicos y generó preguntas sobre si el tono del debate estaba fomentando la intolerancia y el odio.
Al final, sin embargo, quienes preferían seguir en el bloque no pudieron detener una ola de desencanto con una Europa que muchos británicos ven como lejana, burocrática y sumida en una crisis permanente.

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