Inquietos, creativos y preocupados por generar elementos que ayuden a los demás, tres alumnos de la escuela técnica "Lanza Colombres" de Orán, aplicaron sus conocimientos, se apoyaron en los conocimientos de sus profesores que los guiaron en el emprendimiento y diseñaron una prótesis.
El alto nivel del proyecto de los chicos del 4º año de la especialidad Electrónica les permitió ser seleccionados entre cinco trabajos para participar del encuentro TécnicaMente y por estos días muestran sus logros en la exposición que se hace en el Centro de Convenciones de Limache, junto a 250 stands reunidos bajo el lema de "La educación técnica es el camino al desarrollo de la Argentina".
Andrés Maximiliano Ramoha, Leandro Matías Ruiz y Brian Leonel Rodas exponen, orgullosos, su prótesis mioeléctrica.
"El principal objetivo era el de diseñar un aparato que esté destinado a suplir las funciones básicas de una mano, como tomar objetos, lo que le permitirá a quien haya perdido ese miembro superior por un accidente o bien por cuestiones genéticas, cierta independencia en las tareas cotidianas y superar esa limitación", explican los jóvenes.
Lógicamente que, por detrás de estos estudiantes, el trabajo estuvo orientado por tres docentes de la Técnica 3104: Agustín Ramón Nieves, Félix Chagra y Carlos Reyes.
"Si tenemos en cuenta que dentro del contexto institucional no hay registro de algún proyecto similar que integre ingeniería biomédica, mecánica y electrónica en un solo proyecto, esto es realmente innovador", explicaron a El Tribuno.

La prótesis

El proyecto aplica los conocimientos adquiridos en Electrónica, y como futuros técnicos en la materia surgió la idea de hacer una prótesis que solucione un problema a muchas personas.
"Lo que fabricamos permitirá recuperar algunas funciones de la mano y, al mismo tiempo, cubrirá una carencia estética, que ayudará a superar la mirada del otro, aspecto que no se puede dejar de tener en cuenta. El sentimiento que embarga al paciente después de una amputación por un traumatismo, es similar a la pérdida de un ser querido. Por ello el valor psicológico de esta prótesis es incalculable", remarcaron los alumnos que demuestran con estos conceptos, un conocimiento amplio, más allá de lo técnico.
Cuentan que en el primer intento de fabricación utilizaron articulaciones de sombrilla y caña de bambú, "pero vimos que no íbamos a poder realizar el montaje de los servomotores y mucho menos los circuitos electrónicos y el microcontrolador. Después de diálogos, de pensar y repensar, junto a los profesores surgió la idea de realizarlo con cadena de transmisión de motocicleta. Eso no nos dio resultado porque era muy pesado y no se podía sincronizar los movimientos ya que el servomotor iba a estar sometido a esfuerzos mayores de lo que soportaría el motor. Entonces decidimos experimentar con cadenas de distribución de los motores de las motos. Se trabajó de forma individual con cada uno de los dedos", dijeron los estudiantes.
Señalaron además que trabajaron con elementos reciclados casi en su totalidad. "De soporte utilizamos chapa de zinc, para los dedos cadenas que conseguimos en un taller de motos, de buje se utilizó palito de chupetín y para los tendones se utilizó tanza. Para completar, realizamos enmasillado, lijado y pintado, con la finalidad de que la prótesis resultara lo más real posible".

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Sección Editorial

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Álvaro Figueroa
Álvaro Figueroa · Hace 1 mes

FELICITACIONES A TODOS. Y muchas gracias por el ejemplo.


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