Este sábado, en la comunidad aborigen El Crespín, ubicada a 4 kilómetros al este de Tartagal, se realizará un taller sobre idioma wichi. La iniciativa cultural que busca revalorizar el idioma ancestral de gran parte de las comunidades del norte salteño está dirigido a estudiantes, periodistas y público en general y es totalmente gratuita.
Estará a cargo de los hermanos Horacio, Enrique y Sebino Simplicio y, según explicaron los jóvenes: "La idea es conocer qué interés hay en la comunidad en relación a la lengua wichi, pero también que los chicos aborígenes no olviden el idioma de sus padres y antepasados y le den el valor que verdaderamente tiene para nosotros. Es triste ver que los niños y los jóvenes no quieren hablar ni wichi ni ninguna otra lengua materna y prefieren comunicarse en español, cuando en realidad podrían utilizar ambas". Horacio Simplicio tiene un programa de radio en la emisora La Voz Indígena, que enseña la lengua. El taller será totalmente gratuito. "Pueden asistir todos los que quieran, criollos, y aborígenes de nuestro pueblo o de otros, como los guaraníes.Yo mismo estoy aprendiendo el guaraní, porque me parece que si tenemos la posibilidad de comunicarnos con nuestros hermanos en la lengua de sus padres no tenemos que desaprovechar esta oportunidad", expresó Horacio. Si la respuesta resulta masiva, los hermanos Simplicio se organizarán para repetir semanalmente estos talleres.
Grandes dificultades
En la consulta médica en cualquier hospital público o sala de primeros auxilios, en el ámbito de la Justicia, cuando llegan a una dependencia policial o para realizar un trámite en la Municipalidad, en el Registro Civil o en cualquier otra repartición pública, los aborígenes tienen una barrera infranqueable: su idioma, lengua que muy pocos criollos conocen.
El año pasado, cuando se inauguró el complejo judicial de Tartagal, el entonces presidente de la Corte, Guillermo Posadas, anunció que se designarían traductores de dialectos originarios como wichi y guaraní, básicamente, con el fin de facilitar la administración de justicia a los miles de ciudadanos originarios. Pero salvo algunos carteles en español y en wichi colocados en algunas dependencias del edificio, la problemática del idioma nunca se resolvió.
Horacio Simplicio explicó: "En el único ámbito que hay auxiliares bilinges es en las escuelas, pero lo menos que hacen es auxiliar a los docentes, los tienen para los mandados, para que hagan limpieza, pero nunca para lo que fueron designados".
"En el caso de los hospitales y de la justicia, pasa lo mismo y nosotros creemos que si no hay quien pueda traducir una declaración ante un juez, un testimonio, ¿qué tan justa, clara y directa puede ser la justicia para los originarios?", se preguntó el joven que tendrá a su cargo, junto a sus hermanos Cebino y Enrique, el taller de wichi.
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