Confucio, un pensador chino, dijo que "la educación no hace acepción de clases". Esa frase compartió Lihue Kao para graficar lo que siente por la enseñanza. "Pienso que por el nivel cultural, social o las posibilidades monetarias, uno no tiene que privarse de aprender o de enseñar", explicó en diálogo con El Tribuno.
Lihue, Laís y Sherri son profesoras en el Instituto Alemán Europeo de Idiomas (Rivadavia 828) de Salta capital, donde comienzan los cursos este lunes 8 de agosto.
Lihue nació en Taipei, capital de Taiwán. Vino a Latinoamérica porque su padre era agregado económico. Cuando él murió, viajó con su madre y llegó a Salta, donde vive hace más de 30 años. Se naturalizó en la Argentina y su esposo y sus hijos son argentinos.
En Taiwán se habla chino mandarín y un idioma regional que se llama taiwanés que, en verdad, se habla en toda la región sur costera de la China continental. A partir de 1911, durante la primera república en China -que no era ni nacional ni socialista-, se definió que el idioma estándar fuera el chino mandarín. Era lo que se hablaba en Pekín, la capital, y en la corte.
"Todas las regiones de China, excepto Pekín y sus alrededores, son bilinges. Tenemos un idioma regional, de cuna, y nos alfabetizamos en la escuela con el chino estándar", relató. Explicó que, si bien son idiomas distintos, la escritura es la misma. "La unificación de escritura fue hace 2800 años. Hoy quien aprende chino puede leer textos de esa época. Es una joya histórica", valoró.
Lihue es profesora de arte y comenzó a enseñar idioma en 2003. "Cuando trabajaba en la universidad, vieron la necesidad de enseñar chino. A partir de ese año, empecé a recibir capacitación del Ministerio de Educación de China para enseñar idioma. Luego hice una maestría en Taiwán y sigo capacitándome porque el idioma muta y la metodología de enseñanza también", señaló. "Pienso que hay que estar acorde a la tendencia. Cada año, los alumnos y las alumnas son de distinta forma y hay que adaptarse", explicó.
Los interesados en aprender lenguas pueden obtener más información llamando al teléfono: 4218162 o escribiendo al mail: info@kulturzentrum. com.ar o en la página: www.kulturzentrum .com.ar
Si bien el ingreso más fuerte de Lihue es a través de las traducciones que realiza, aseguró que "la enseñanza es una pasión personal". "Estuve dos años sin enseñar, pero durante ese tiempo me faltó. Con la enseñanza tengo una relación amorosa y complicada. Me encanta, la amo, aunque me lleva mucho esfuerzo y tiempo preparar la clase. Tengo un enamoramiento y no lo puedo despegar de mí", reveló.
"Creo que el aula te hace docente, no la carrera. Yo me siento dichosa de formar parte del crecimiento de una persona que es ajena a mi familia. Eso es un rédito para mí inmenso. Es muy valioso, más allá de que no sé cuál va a ser el resultado", sentenció.
Con respecto a la enseñanza de chino, reveló que en la primera clase trata de romper el mito de que es difícil de aprender y de que son solo ideogramas. "El 80 o 90% de los caracteres chinos son fonogramas. Es decir que, aparte de la representación de una idea, va aparejado el sonido", manifestó.
Explicó que escribir caracteres lleva a ejercitar los dos hemisferios del cerebro. "Eso ayuda a que los alumnos rompan las estructuras que vienen de una manera sígnica de aprender el lenguaje. Los occidentales aprenden de una forma y los orientales de otra".
"Me gusta transmitir la riqueza de la cultura y del idioma chino. Conocer dos idiomas distintos te hace pensar de un modo más analítico", dijo.
Voces del país vecino
Laís Santos da Silva nació en San Pablo, Brasil, y vive en Salta desde diciembre de 2014. Vino a través del Movimiento de los Focolares y aseguró: "Acá me siento en casa". Enseña desde hace mas de 10 años, cuando estudiaba en la universidad el profesorado en portugués y español.
"Me gusta enseñar porque pienso que es un medio para cambiar el mundo, llegar a las personas, a la cultura y al modo de pensar", compartió. "Siento la pasión por la enseñanza desde chiquita. Yo miraba a mis profesores y decía que quería ser como ellos".
Consideró que es importante aprender portugués por la relación entre los países dentro del Mercosur. "Pienso que es una ayuda para la integración entre nosotros y para ver la belleza de América Latina", graficó y señaló que, si bien el portugués parece simple, es un idioma difícil, como el español.
"Lo que me gusta enseñar de mi cultura es la apertura, la libertad, el acoger a las personas aunque sean distintas, el abrirse al otro para conocerlo y ver qué tiene de lindo", remarcó.
Aconsejó no quedarse solo con lo que transmiten los medios acerca de Brasil. "Hay una belleza que va mucho más allá: la cultura, la música y la historia", relató.
Viajera y maestra
Sherri Gill nació en Ciudad del Cabo, Sudáfrica. Está viajando por la Argentina y su próximo paso es Bolivia. Durante los próximos dos meses que estará en Salta dará clases de inglés para niños y niñas. Aunque no habla castellano, le encantaría aprender.
"Trabajé con niños y niñas alrededor de siete años. Como maestra, un año en Tailandia y otro año en Sudáfrica", contó. Sherri tiene un título en Psicología y un postítulo en Educación, que la convierte en docente. Ahora está haciendo un posgrado en Psicología.
"Amo enseñar porque los niños me hacen sentir muy feliz y me encanta estar con ellos. Pienso que la educación es el mejor regalo que se le puede hacer a una persona. Implica mucho trabajo, pero me hace estar ocupada y me mantiene estimulada", señaló.
Sherri cree que el inglés es un buen idioma para aprender. "Junto con el chino mandarín, creo que son las dos mejores lenguas porque se hablan y se escriben en todo el mundo", explicó.
"Aprender a través del juego y divirtiéndose es una buena manera de enseñar, sobre todo a los más pequeños", contó. "Disfruto de hacer juegos y actividades. Me encanta incorporar música. Pienso en cosas que me hacen feliz y trato de traerlas a la clase".

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