En Villa Primavera, en la intersección de las calles Francisco Ortiz y Monje Ortega, se encuentra la cancha de básquet, fútbol 5, voley y handball del complejo deportivo, en otro tiempo llamado Rivadavia. Desde hace prácticamente un año, la luminaria del playón carece de ciertos focos que imposibilitan su utilización en las horas nocturnas.
Además de propender hechos de inseguridad por la falta de iluminación, la ausencia de luces imposibilita la práctica deportiva cotidiana, ya que durante las jornadas hábiles la mayor parte de las personas cumplen con sus ocupaciones hasta las 18 o 19 y, en algunos casos, incluso se trabaja hasta las 21.
Los chicos que asisten a la escuela por la tarde completan su responsabilidad escolar desde las 14 hasta las 18.30.
Debido a ello, las escuelas deportivas, los encuentros amateurs y la práctica atlética barrial se concentran desde las 19 en adelante. Teniendo en cuenta esa rutina de horarios, la falta de luminaria en la cancha ha ido en detrimento del desarrollo deportivo, del esparcimiento y de la disciplina física que tanto se pregonan en los colegios y carteras públicas que representan al área.
"Tenemos este problema hace más de un año, de las cuatro luces hay dos que no funcionan y directamente no se puede jugar, no se puede ver", afirmó Pablo Gutiérrez, residente en barrio 20 de Febrero que solía acercarse a Villa Primavera para jugar básquet en el complejo deportivo. Los aficionados al deporte del balón naranja se reunían los lunes, miércoles y jueves.
Ariel Miranda, quien organiza campeonatos de básquet y formaba parte de los grupos que se juntaban a practicar ese deporte en la cancha de Villa Primavera, le contó a El Tribuno que hace aproximadamente seis meses se comunicaron con LuSal, la empresa encargada de los tendidos de iluminación públicos, hasta el momento no les brindaron ninguna respuesta.
"Nos dijeron que teníamos que llevar ciertos papeles del complejo para que ellos pudieran colocar los dos focos que nos faltan, pero nosotros no somos autoridades del centro vecinal ni tenemos cargos en la estructura de responsables del complejo deportivo", indicó Ariel.
El vocero de los jugadores de básquet que asisten al campo de juego de Villa Primavera reconoció que luego tuvo una conversación con una dirigente del complejo, a quien identificó como Romina López.
"Ella se comprometió a hacer los trámites correspondientes pero no la volvimos a ver más, es del tipo de personas que aparecen solo cuando hay campaña política", afirmó.

La voz oficial

Después de eso, los jugadores quedaron aplazados, titubeantes de seguir los reclamos a causa del compromiso asumido por la dirigente barrial. Por esa razón nunca se dirigieron a la Municipalidad, que tiene su repartición específica para temas deportivos, una subsecretaría encabezada por Ricardo Pasarell.
El Tribuno se comunicó con el titular municipal de la Subsecretaría de Deportes para comentarle la situación de la cancha de Villa Primavera. El funcionario apuntó "que vayan por la Municipalidad y nos acerquen una nota para que nosotros podamos transmitirle a LuSal la necesidad de solucionar el problema de iluminación de su cancha".
Además, Pasarell aclaró que "la notificación explicando la situación la puede presentar cualquier vecino, no necesariamente un miembro del centro vecinal, aunque claro que si algún dirigente participa de la presentación cobra otra fuerza".
Consultado por los trabajos que viene haciendo la Subsecretaría en los barrios, particularmente con estos espacios que sirven para la práctica deportiva, respondió: "Hemos estado trabajando en reuniones con asociaciones barriales y clubes, por ahora estamos preservando lo que tenemos y tratando de mejorarlo".
Confirmó que no se tiene planificado construir nuevos playones.

Impacto social

El Complejo Deportivo de Villa Primavera tiene mucha relevancia en esa zona de la ciudad, se presenta como el escenario más importante para la práctica deportiva gratuita y convoca a muchos vecinos de todas las edades. "No solo los niños vienen a jugar al complejo, así como nosotros que hacemos básquet, también hay otros que vienen a jugar fútbol 5 y hasta voley", refiere Ariel.
Así como Pablo Gutiérrez, que no vive específicamente en Villa Primavera, muchos son los que llegan desde barriadas aledañas para aprovechar las canchas gratuitas.
Según estima Ariel, por día son más de 40 las personas que utilizan el campo de juego que no tiene luminaria, y serían otros tantos los que tiempo atrás iban por las noches y que han perdido esa oportunidad.
"Vienen a jugar chicos de Villa Primavera, pero también de Solís Pizarro, 20 de Febrero y San José", resalta el referente, quien en otros tiempos organizó campeonatos barriales.

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Sección Editorial

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