Olores nauseabundos, roedores, mosquitos y víboras. Lo más grave es que en ese abandonado y peligroso lugar, delincuentes ocultan los bienes que roban. Esta es la situación que padecen los vecinos de calle Suiza al 700, en el barrio Morosini.
Apenas a 10 minutos del centro, un baldío convertido en aguantadero genera preocupación, malestar e indignación a las familias que residen en la zona.
"Estamos cansados de esta situación. Hace 30 años que vivo acá y nunca nadie vino a cortar el pasto, a ver que pasa", dijo Azucena, una abuela.
La mujer tiene su casa frente a un terreno de ochenta metros por cincuenta de fondo, que da con las márgenes del río Arenales y al predio de una feria americana.
El Tribuno recorrió la zona, y se encontró con animales muertos, bolsas de basura, restos de obra y una gran vegetación que describe a la perfección lo que los vecinos llaman "una selva". Allí, por cierto, no se realizan trabajos de higiene y desmalezado, pese a las campañas de difusión que se hacen desde el Gobierno para evitar enfermedades de la temporada estival.
"Hay malos olores porque algunos usan el lugar para dejar animales muertos y los peor es que sirve de paso para los ladrones", aseguró Inés mientras barría su vereda.
Tierra de nadie
Los habitantes de Suiza al 700 dicen que el espacio pertenecería a un corralón. En una de las esquinas se puede ver una construcción provisoria, que no parece tener ningún habitante.
Claudia también vive sobre la misma vereda y afirma que los asaltantes aprovechan el lugar para escapar de la policía cuando roban algo. "Es un peligro, porque no sabés qué te puede pasar ahí. No sabes las veces que los policías vienen a sacar cosas", agregó la joven mujer.
Cansados de las alimañas y asustados por el peligro que este terreno abandonado representa para su salud y seguridad, los vecinos reclaman que alguien tome medidas en el asunto.
Motos, bicicletas y hasta electrodomésticos fueron secuestrados por los efectivos de seguridad de la zona, según detallan los vecinos, que no dejan de vigilar el lugar.
Temor
"Tenemos miedo, por los chicos y las mujeres que viven en la cuadra. Los chicos que entran al baldío muchas veces salen drogados y tememos que esto termine con alguna muerte o violación", manifestó Adriana.
A mitad de cuadra de Suiza al 700 un vecino se encarga de cortar el pasto y arreglar algunas plantas.
"No me animo a entrar más. Hace muchos años vinieron a cortar un poco los árboles grandes pero ahora las plantas volvieron a ganar espacio. Hago lo que puedo para que por lo menos se vea la vereda", agregó Juan, con sus 70 años encima.

La salud, otro peligro
"Es fundamental que los propietarios tomen conciencia de la gravedad que reviste esta situación, ya que existe una emergencia con respecto a la transmisión del virus del dengue y la chikungunya. Es por eso que se aconseja mantener los espacios limpios y evitar la acumulación de residuos orgánicos e inorgánicos", enfatizó días atrás Federico Casas, secretario de Ambiente.
Lo hizo cuando informó que se detectaron alrededor de 300 baldíos críticos.
En las últimas semanas la Secretaría de Ambiente de la Municipalidad puso en marcha un relevamiento de espacios en estado de abandono en diferentes puntos de la ciudad.
A partir de la confección de este registro, el área se encargó de notificar a los propietarios de los espacios para que los limpien y los mantengan en condiciones.
Tal como fuera anunciado con anterioridad, los propietarios que infrinjan la normativa serán sancionados por la Municipalidad de Salta.

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Sección Editorial

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Vicente Leo
Vicente Leo · Hace 10 meses

"El Tribuno recorrió la zona, y se encontró con animales muertos, bolsas de basura, restos de obra y una gran vegetación que describe a la perfección lo que los vecinos llaman "una selva" Sic. En fin, siempre lo mismo. Los vecinos arrojan en el lugar, basuras, escombros, los animales que se les mueren y luego corren a quejarse de los malos olores, las alimañas y los delincuentes. Estos últimos quizás algunos de los propios vecinos. La vegetación exuberante es consecuencia de la fertilidad del suelo, las lluvias y el verano. Todo el cerro San Bernardo luce así y no creo que eso sea malo, por el contrario. Lo que se le puede exigir al dueño es que mantenga la vereda transitable. Si se le obliga a la construcción de la medianera, seguramente alguien que nadie verá hará un boquete y entonces sí que la cosa se pondrá peligrosa.


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