"Barquito de papel" les propone a los niños navegar por el mar de las palabras, de historias y personajes que pueden experimentar a través de la lectura. "Barquito..." es el nombre de la biblioteca popular que se inauguró en Castañares. Funciona solo los fines de semana, 17 a 21.
Una experiencia incipiente a cargo de dos vecinas de la zona norte de la ciudad que aspiran a que el proyecto crezca en cantidad de lectores, en material bibliográfico para ofrecerles y en vecinos que se quieran sumar al espacio.
Se trata de Valeria Chávez y Fernanda Marcó, quienes antes de desarrollar esta idea recorrieron plazas y barrios de la zona norte durante más de un año con un bibliomóvil. A partir de esa experiencia quisieron anclar la idea de democratizar la lectura en una biblioteca popular orientada a la infancia.
"Hace un mes que la Fundación Hogares en Riesgo Social nos prestó el espacio y armamos el lugar. La idea es democratizar la lectura y acercarla a los chicos para que la disfruten y la sientan", comentó Fernanda, profesora de Letras.
En la zona no hay otras bibliotecas populares. Las más cercanas están en barrio Unión y en Vaqueros.
El sábado hicieron la inauguración oficial de "Barquito de papel". Allí, varios niños aprovecharon para sacar un libro, el que más les gustó.
"Intentamos que descubran los libros por fuera de la escuela", dijeron
Además de un pequeño refrigerio que se armó para compartir entre los vecinos, participó la banda de música Chiquibanda, que depende del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la ciudad, a cargo de Oscar Gómez.
Valeria y Fernanda se proponen con esta meta superar los seis primeros meses de actividad para poder solicitar un subsidio a la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip) y así robustecer esta iniciativa. Hasta ahora tienen diez asociados a la biblioteca. "En los próximos días empezaremos a recorrer el barrio y a buscar y captar a nuestros lectores", comentaron a El Tribuno.

Un bibliomóvil

Las vecinas indicaron que el disparador de la iniciativa de la biblioteca fue el bibliomóvil. Con un canasto de madera, y a pie, recorrieron por más de un año plazas y comedores de la ciudad y de la zona norte para acercar la lectura a los más chicos. Con la colaboración de sus pares lograron juntar unos 600 libros, los cuales donaron 400 entre diversas visitas.
"Entre las imágenes que nos quedaron de esa experiencia fue, por ejemplo, estar en las plazas y que los chicos más chiquitos se te acerquen para que les leas. También ver a los papás leyéndoles a sus hijos", comentó Fernanda, quien mencionó que lo que observaron fue que los chicos, a pesar de tener cerca el tobogán o una hamaca, se daban un tiempo para tomar un libro, hojearlo y leerlo.
Contaron también que, en sus visitas a barrios vulnerables, "los chicos se desesperan por los libros. No los tienen al alcance y tampoco están acostumbrados a que se los den de ese modo".
Otro fenómeno que rescataron de sus recorridos con su móvil de libros fue que la mayoría de las personas creía que ellas vendían los libros.
"Todos nos preguntaban el precio y les teníamos que explicar que no vendíamos, sino que les dábamos libro para que los lean", dijeron las vecinas.

Cómo colaborar

Aquellas personas que deseen colaborar con la biblioteca “Barquito de papel” con obras infantiles, cuentos, manuales de primaria y juegos didácticos para chicos, se pueden comunicarse al 0387 154 1496 92
También se pueden acercar a la dirección Padre Anduaga s/n, grupo 480 de barrio Castañares, entre calles Cánepa y San Antonio de los Cobres, de lunes a viernes de 16 a 21.



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