La Comisión Directiva del Centro Vecinal de Villa Los Sauces salió a pedir la asistencia del Estado para continuar con su tarea comunitaria.
El presidente de la institución, Agustín Padilla, aseguró que, si bien se mejoró, aún son muchas las cosas que faltan.
El predio, ubicado en la intersección de las calles Carlos Gardel y Solá, presenta algunos problemas edilicios. El principal y el que más preocupa es la falta de condiciones en los baños y sanitarios.
En sus instalaciones los niños y adolescentes practican handball, vóley, fútbol de salón y básquetbol.
Además, también se dictan diversos talleres de capacitación laboral para los vecinos. Clases de peluquería, marroquinería, masajes, electricidad del hogar, huerta familiar, tejido y diseño de calzado son algunas de las ofertas que brindaron el año pasado.
Sucede que nadie puede utilizar los baños y la comisión del barrio no puede recuperarlos por los enormes costos que esto implica.
En la actualidad el centro vecinal cuenta con 300 socios que abonan una cuota simbólica de 5 pesos mensuales.
"Con el dinero que se recauda no se puede hacer más que mantener algo de lo que tenemos. Nosotros hacemos todo lo que podemos, pero sin ayuda del Gobierno y de la Municipalidad no vamos a poder llegar lejos", dijo Padilla.
El dirigente apuntó contra las autoridades de la Federación de Centros Vecinales de Salta. "Vamos a decir las cosas como son. No se reparte la torta como corresponde", denunció el presidente.
También aseguró que comenzó el diálogo con las nuevas autoridades municipales para buscar alguna salida a la necesidad de fondos para el cuidado del lugar, que se convirtió en un espacio para la inclusión.
"Nuestro centro vecinal funciona como una contención a la graves problemáticas que están sucediendo en nuestra barriada de zona oeste. Acá hay drogas, delincuencia y patotas. Por las noches se escuchan tiros y este espacio es el único que hay para la socialización y el esparcimiento sano de nuestros jóvenes", dijo.
Además de arreglar los baños, la comisión directiva tiene que arreglar los techos del salón. Las últimas lluvias dejaron varios huecos en el techo de chapa. Los referentes vecinales también quieren construir un tinglado para los días de lluvias o de mucho sol.
Las promesas deportivas de la barriada son buenas e incluso el equipo mayor de fútbol jugará el cuatro de febrero la final del Torneo de los Barrios contra un rival a definir. En el caso de las chicas, el dos de febrero juegan la semifinal frente a 20 de Junio.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora