Cuando el juez declaró el estado de adoptabilidad de Fernanda, no había familias inscriptas ni en la nómina local ni en la nómina nacional, por eso se hizo la convocatoria. Y cuando Gustavo llegó a las oficinas de la Secretaría Tutelar, el primero en recibirlo fue uno de los psicólogos del equipo de profesionales, Matías Palomo.
El profesional contó que a partir de allí se hicieron entrevistas en las que se les pidió que fueran los dos, luego una entrevista con el doctor Dávalos que era en ese momento el titular del Registro. "Nos sentamos los cinco, junto a un asistente social, a charlar, porque la idea era que pudieran tener una real dimensión de cuál era la situación de Fer. Siempre planteábamos que tenía mucho potencial si lograba una familia que la contenga, que la aliente, que se ocupe de ella, pero nunca pensamos que iban a haber cambios tan rápidos, tan rotundos, tan notorios", contó el psicólogo. "Y fue la primera adopción de personas del mismo sexo en la provincia y encima en una convocatoria pública. Todavía hay muchas cosas que tienen que ver con preconceptos. Tenemos leyes que reconocen igualdad de derechos pero los cambios culturales no se dan en los mismos tiempos. Entonces destaco la labor del juez y de la doctora Reynoso que confiaron en el criterio de los profesionales", agregó.
Mariano Silisque fue el asistente social que trabajó en el acompañamiento de todo el proceso legal de la adopción. "Para nosotros fue un desafío muy grande desde la Secretaría; por un lado como equipo profesional y por otro por lo social. Uno de los miedos que teníamos era esto de ir rompiendo constantemente paradigmas. Es el primer caso de un matrimonio igualitario en adoptar y "para colmo" -entre absolutas comillas- de una nena con síndrome de Down". "Siempre les transmitimos que desde acá no tenemos preconceptos. La Provincia reconoce todas las formas de conformación familiar: una mujer sola, un varón solo, una pareja en unión convivencial, un matrimonio igualitario, entre tantas otras", enfatizó Silisque.
Los profesionales destacaron que muchos de los que quieren adoptar piensan en la primera infancia, de 0 a 3 años. "Esto corre de vista que en realidad la adopción no está hecha para darle hijos a personas que no pudieron tenerlo por el motivo que fuera, sino al revés: conseguir una familia para niños que la necesitan", destacó palomo.
El resto del equipo de la Secretaría Tutelar, dependiente de la Secretaría de Derechos Humanos de la Corte de Justicia, se completa con Jorge Flores y Adela Pastor. La asesora de Menores que intervino en esta adopción fue Gladys Reynoso.

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