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Un chico de 15 años es el asesino de un joven en el río Arenales
"­Hay alguien muerto ahí! ­Hay un muerto!". Los gritos de una jovencita resonaron en las calles de villa Arenales, ayer por la mañana. La chica había descendido por un pequeño sendero junto con su pareja, a una de las márgenes delrío Arenales, en el pasaje Ingeniero Clement y Astigueta.
Tras bajar, la chica halló el cuerpo semidesnudo de un joven que tenía varios cortes y estaba cubierto de sangre. Lo habían matado a puñaladas. Asustada, comenzó a gritar desesperada. Los vecinos la escucharon y salieron a ver lo que ocurría.
A las 8.15, un hombre llamó al 911. A los pocos minutos arribó una patrulla de bicipolicías. Luego llegaron móviles de la comisaría 2 y de la Brigada de Investigaciones. La zona fue perimetrada y se restringió el tránsito. El caso policial había tomado forma y el crimen en el río que divide la ciudad quedaba bajo un manto de misterio.
Por la tarde, un hombre se presentó en la comisaría segunda con su hijo de 15 años, diciendo que el menor era el autor del crimen. Al chico le encontraron las zapatillas y ropa del muchacho asesinado.
Según dijeron en la comisaría, el menor detenido residía a pocos metros del lugar en el que fue hallado el cadáver, sobre la calle Astigueta.
Según informó el fiscal penal Ramiro Ramos Ossorio, quien tiene a su cargo la investigación, la muerte del joven habría sido como resultado de una disputa previa con el sospechoso, quien lo persiguió y lo mató a puñaladas.
En la comisaría, el adolescente habría reconocido que con su víctima consumían drogas.

Identificación

El fiscal Ramos Ossorio señaló también que para hoy a la mañana esperan terminar la identificación del cadáver, tras lo cual buscarán a sus familiares.
Hasta anoche solo se sabía que el occiso tendría entre 25 y 30 años. Fue hallado tendido en la orilla del río, ensangrentado y con cinco puñaladas: dos en el pecho, dos en el cuello y una en el estómago. Además, tenía un tatuaje y aritos.
En la mañana, varios chicos pidieron ver el cuerpo para identificarlo. Dijeron que hacía dos días buscan a un hermano. Pero, debido al estado del cadáver, les tomaron los datos para llamarlos una vez que el CIF acondicione el cuerpo.
Ayer, luego de que el padre entregara a su hijo a la Policía, ya existían indicios sobre quién era pero el fiscal penal prefirió mantener en reserva para avanzar con los estudios de peritos del CIF para determinar la causa y la identificación fehaciente del joven ultimado.

Primeros indicios

Durante la mañana, cerca del río Arenales, María Rojas, una de las vecinas que fue testigo del levantamiento de indicios por parte del CIF, manifestó: "Encontraron 300 pesos tirados en el suelo. Uno de los billetes tenía manchas de sangre. También había una billetera negra vacía, una remera rosa con negro. Estaba todo el pasto lleno de sangre, era un reguero impresionante. Se nota que el chico luchó, se defendió".
Según los primeros testimonios recogidos, la víctima vestía una campera blanca, zapatillas negras y un short, pero al momento del hallazgo solo tenía el short. Las otras prendas y las zapatillas habían sido robadas. De hecho, el calzado deportivo fue entregado a la Policía durante la tarde, cuando el padre entregó a su hijo de 15 años.
El cuerpo fue trasladado por el CIF, al mediodía, a la morgue judicial para la autopsia.
"Nos mostraron la foto del chango asesinado. Era flaquito, alto. Estaba lleno de sangre. Tenía la boca hinchada. Lo golpearon y apuñalaron pero nadie lo reconoce", dijo un grupo de vecinos.
"Hace 30 años que vivo acá. Mucha gente de otros barrios como Castañares, Santa Lucía viene a consumir aquí abajo, en el río Arenales. De noche es un peligro porque andan drogándose y asaltando a las personas que pasan. Anoche (por el domingo), a las 21.30, yo estaba limpiando mi casa y vi a dos ladrones que se escapaban de la policía. Vivimos con unainseguridadbárbara. No podemos salir a ninguna parte", sostuvo Luisa, una vecina.
"Los hondazos y pedradas son comunes en el barrio. Con un ojo dormimos y con el otro estamos atentos a lo que pasa. Hay muchos chicos adictos que les roban las cosas a sus familias. Yo no tengo ni televisor ni radiograbadora, ni acolchados porque me han robado todo", añadió otra vecina.
"La pareja que encontró el cuerpo siempre se reúne a consumir estupefacientes a la orilla. Algunos dijeron que era una pareja de recicladores que buscaban aluminio, pero no es así", aseguró una joven.

Zona de consumo

La bajada al río Arenales es considerada una zona peligrosa. Diariamente, personas con problemas de adicción a las drogas se congregan allí para consumir sustancias, principalmente paco.
“Yo paso temblando por aquí porque está lleno de ‘piperos’ que cuando ya no tienen plata para comprar otra dosis salen a asaltar y robar casas. Lamentablemente tengo que pasar cuando vuelvo del trabajo”, sostuvo Miriam, una vecina.
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Sección Editorial

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