Un hombre que trabajaba como sereno en un cementerio mató en la mañana de ayer a puñaladas a su esposa, a tres de sus hijos y a un vecino, para luego suicidarse en una vivienda de la ciudad bonaerense de Necochea.
El violento episodio se produjo en una casa situada en las calles 98 y 63, en el barrio Fonavi, y tuvo como protagonista a un hombre de 56 años, llamado Roberto Vecino, quien padecía de problemas psiquiátricos y trabajaba como sereno en el Cementerio Municipal local.
Aparentemente, el drama se habría desencadenado cerca de las 9 de este jueves cuando Vecino comenzó a discutir con su esposa Marta Curutchet, de 52 años, y la mató a puñaladas.
Inmediatamente, el hombre se dirigió al piso superior de la casa para degollar a sus dos hijas, Etelvina y Rosa, de 19 y 22 años, respectivamente, a quienes también les abrió el pecho con el mismo cuchillo, según informaron fuentes policiales.
Se cree que en ese momento llegó su hijo Roberto (19), quien vio lo que pasaba e intentó salir corriendo de la vivienda para evitar ser asesinado por su padre. El hombre lo persiguió y lo alcanzó a los pocos metros y se trenzó en una pelea a golpes de puño. Luego, cuando ya lo tenía reducido, lo atacó a puñaladas en distintas partes del cuerpo y lo mató.
La secuencia fue observada por un vecino, un hombre de 70 años llamado Horacio Córdoba, sereno en la Sociedad Rural de la ciudad, quien pretendió intervenir y evitar el crimen del joven.
Al verlo, Vecino también atacó a Córdoba y lo degolló, por lo que quedó tirado al lado del cuerpo del hijo del agresor.
Alertado por los vecinos, un oficial de la Policía local, el teniente primero Gustavo Pérez, fue el primero que intentó detener al múltiple homicida, pero este se resistió y le provocó un corte en una mano, la misma suerte corrió otro efectivo, tras lo cual Vecino se atrincheró en un galpón.
Finalmente, con una orden judicial, los efectivos del Grupo de Apoyo Departamental (GAD) de Necochea lograron ingresar al galpón y lo encontraron ahorcado.
Los policías heridos fueron trasladados a un centro asistencial de la zona, donde permanecían internados aunque fuera de peligro.
De la agresión se salvaron el más chico de los hermanos, un niño de diez años que se encontraba en la escuela, y una tercera hermana, que ya no vivía con la familia.
Según lo que pudieron determinar los pesquisas, Vecino y su esposa estaban separados y últimamente tenían una mala relación, a pesar de lo cual no existían denuncias de violencia familiar. La mujer vivía en esa casa con los hijos de ambos y el hombre en una casa lindera, por lo que tenían contacto diario, dijeron los investigadores policiales y judiciales.
La joven, llamada Daniela, describió a su padre como un "golpeador" que hacía uso del maltrato "físico y psicológico con su esposa e hijos cuando no se hacía lo que él quería".
"Lo que no entiendo es por qué pasó esto con mis hermanos, si el problema era con mi mamá", expresó Daniela, en declaraciones a la TV, mientras manifestó su deseo de hacerse cargo de su hermano menor.
El caso fue caratulado como "quíntuple homicidio seguido de suicidio" con intervención de la comisaría primera de Necochea, y del fiscal en turno del Departamento Judicial local.

Amante de los canarios

Roberto Vecino tenía 57 años, medía 1,98 metros y era un amante de los canarios. Tenía un pequeño criadero y era delegado de Acunq, la asociación de entusiastas de las aves en Necochea y Quequén, hobby que contrastaba con su trabajo de sereno de un cementerio.

"Me fui a los 16 años"

La hija mayor de Vecino aseguró que el hombre era "un violento" y siempre fue "un infierno" con la familia. "Mi padre era un violento, las agresiones eran habituales", reveló Daniela, la joven que se transformó en la única sobreviviente de la masacre por no vivir ya en la casa, junto a su hermano de 10 años que se encontraba en la escuela. Contó que su hermano Roberto también planeaba irse de la casa y que una de sus hermanas se había ido a vivir a Mar del Plata, pero "lamentablemente volvió porque extrañaba" al resto de la familia.
"Mi papá siempre fue violento con mi mamá, desde que tengo memoria. Me fui a los 16 años porque no soportaba vivir en ese entorno. Para los de afuera era una persona normal, pero era un infierno con nosotros. La agresión física era habitual", contó.

Otro hombre mató a la esposa y se suicidó

Ocurrió el miércoles en Pinamar. La pareja tenía una bebé de dos meses. Un hombre mató a su esposa de cinco puñaladas y luego se suicidó con la misma arma delante de la bebé de ambos, de apenas dos meses, en el interior de una vivienda de la localidad bonaerense de Pinamar.
El sangriento episodio, en el que la pequeña resultó ilesa, se produjo el miércoles en un departamento situado en el primer piso del edificio de Libertador 60, de esa ciudad balnearia.
En ese lugar fueron encontrados los cuerpos de Vanina Gimena Zocco, de 38 años, con varias puñaladas, y el de su pareja, Claudio Conforti, de 53, quien presentaba heridas de la misma naturaleza en el cuello y en el abdomen.
Según indicaron fuentes policiales, el hallazgo lo realizó el padre de la mujer, Hugo Zocco, quien llegó de visita e irrumpió en el departamento luego de no encontrar respuesta a sus llamados a la puerta, luego de escuchar el llanto de su nieta, de apenas dos meses.
Horrorizado, el hombre pidió ayuda de vecinos, que luego se encargaron de llamar a la Policía.
Vanina Zocco fue hallada apoyada sobre su costado izquierdo y las heridas cortantes que determinaron su muerte las había recibido en la espalda.
En tanto, el cadáver de Conforti fue encontrado boca abajo y junto a el mismo se halló un cuchillo de cocina con manchas de sangre que fue sometido a pericias.
La pareja vivía una situación de crisis en los últimos meses.
El hombre había dejado el departamento dos semanas antes del hecho, mientras que en el domicilio, Zocco había quedado sola con su beba.

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Sección Editorial

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flavio Arias
flavio Arias · Hace 4 meses

cosa de locos


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