Marcado en la agenda algunos días antes del sorpresivo triunfo de Donald Trump, la cúpula de la CGT unificada tendrá pasado mañana un encuentro reservado con el jefe del Departamento de Trabajo de los Estados Unidos, Thomas Edward Pérez.
La visita del secretario de Trabajo estadounidense responde al giro que se dio en la relación bilateral a partir del acercamiento de Mauricio Macri a Barack Obama, y el ahora triunfo de Trump.
Si bien aún no hay una agenda temática definida, los sindicalistas descuentan que se conversará sobre el nuevo escenario sindical, los eventuales desbordes sociales a fin de año, las inversiones que llegarían a partir del cambio de gobierno, la pobreza y la desocupación.
Así lo confirmó un dirigente gremial que participa de la organización del encuentro, junto con los asesores de Noah Mamet, el embajador norteamericano en la Argentina.
Antes de encontrarse con la CGT, el enviado de Obama se reunirá con el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, y con un grupo de empresarios que se nuclean en la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en la Argentina (AmCham). En nuestro país hay poco más de 400 empresas de origen estadounidense, que emplean directamente a unas 400.000 personas.
El encuentro con los sindicalistas será en la sede de la Uocra y duraría una hora, según precisaron los organizadores. No participará todo el consejo directivo cegetista. Asistirá únicamente el triunvirato de mando, los estatales Andrés Rodríguez y José Luis Lingeri, y el anfitrión, Gerardo Martínez. El jefe de la Uocra articuló el encuentro a partir de sus aceitadas influencias en la OIT, donde acaba de lograr que designen a la Argentina sede de la próxima conferencia contra el trabajo infantil y forzoso, en noviembre de 2017.
El mismo idioma
Pérez es jefe del Departamento de Trabajo de los Estados Unidos desde julio de 2013. Tiene rango de ministro y es el único integrante del gabinete de Obama de raíz hispana, ya que sus padres fueron inmigrantes de la República Dominicana. Su origen será un alivio para los gremialistas, que temían dificultades en la comunicación por el idioma. Podrán hablar tranquilamente en castellano.
El martes pasado, con motivo de las elecciones en los Estados Unidos, visitaron el Palacio Bosch los dirigentes Héctor Daer, Andrés Rodríguez y Ricardo Cirielli, entre otros sindicalistas que estaban en la lista de invitados a la residencia del embajador Mamet para seguir la definición cabeza a cabeza entre Trump y Clinton.
Desde hace varios años los representantes oficiales de los Estados Unidos en nuestro país suelen tener entrevistas con sindicalistas. Pero siempre esos encuentros se concretaron en estricta reserva y jamás fueron calificados por la embajada como una actividad 'oficial'.
Pasaron por la embajada norteamericana, por ejemplo, Hugo Moyano, Antonio Caló, Luis Barrionuevo, Andrés Rodríguez, Gerónimo Venegas, entre otros dirigentes. Estas invitaciones tampoco corrieron únicamente por cuenta de los Estados Unidos. Hubo muchos otros países que invitaron a sus embajadas a los sindicalistas para conocer de primera mano los movimientos del ajedrez sindical y la temperatura del conflicto social.

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