Un patio criollo es un espacio polifónico que remite a familia unida, a música y danza folclóricas y lo mejor de la comida regional. Ayer en vísperas del Día del Padre hubo una incesante circulación de público en la plaza España (Entre Ríos al 2400). Desde el mediodía varios salteños desafiaron las temperaturas hostiles y se animaron a almorzar al aire libre algún plato preparado por las expertas manos de Milagro Rodríguez, Hilda Gonzales, Mirta Copa, Juana Flores, Adela Condorí, Margarita Condorí, algunas de las ganadoras de concursos de empanadas, paella de conejo, tamales, humitas y locro en nuestra ciudad. La Feria de las Campeonas, realizada en el marco de la Semana Gastronómica, organizada por la Cámara Hotelera y Gastronómica de Salta, resultó un éxito.
Roberto Adaro (39), su esposa María Victoria (35) y sus hijos Irina (6) y los mellizos Mirco y Kiara (6) son de Corrientes y se enteraron del patio criollo a través de la publicación de El Tribuno. Los niños degustaron por primera vez locro y empanadas salteñas y los adultos tamales. "Está todo muy rico. Yo estuve de paso por Salta otras veces y me habían dicho que a las empanadas de aquí se las come también con el codo porque el jugo se escurre hasta allí, y hoy pudimos comprobarlo", bromeó Roberto. En una mesa cercana la profesora Alicia Balderrama, del barrio San Cayetano, disfrutaba con sus hijas Rocío (10) y Julia (4) y su tía Isa Matorras. Habían comido humitas dulces y empanadas "que venían con un exceso de albahaca" para el paladar de Alicia, quien igual estaba feliz porque ayer no iba a cocinar.
Una tarde de abuelo y nieto iniciaron Juan Carlos Quipildor (64) y Máximo (4), de Villa Cristina. El mayor había optado por el plato que más encanta a los argentinos: milanesa con papas fritas, y el menor comía muy compuesto sus empanadas. Sin embargo, Máximo tironeaba al abuelo para volver a casa por el frío, así es que las posibilidades de ver el espectáculos se angostaban para Juan Carlos.
A partir de las 13.30 quienes asistieron también disfrutaron de un espectáculo folclórico del que participaron artistas de la provincia. Además a las 15 el popular chef Carlos Reinaga ofreció una clase magistral de cocina del Norte. A su término repartió tortas regionales y api, una bebida a base de granos de maíz morado. Quienes también se fueron contentos con una recaudación de $1.200 fueron los representantes del comedor Jesús te ama, del barrio Atocha III, que vendieron gaseosa de primera línea.
Palabra de campeona
Si Mirta Copa (54) busca en sus recuerdos alguno que le haya dejado un sabor duradero vuelve siempre a El Astillero, ese paraje a dos km de Finca Las Costas donde su abuela Tomasa le enseñaba los secretos de la cocina elaborada con esmero. Mirta hace comida para vender hace 20 años. Vive en el barrio El Carmen y este año obtuvo el 1er. premio en el concurso de la humita. Si hace un balance de las horas que le han valido la pena, dice que siempre se ve cocinando. "Mi mamá y mi abuela me enseñaron a cocinar. Uno es criado a la antigua usanza por eso a los 9 años ya sabía hacer todo lo de la casa, no como ahora que a esa edad hay que servirlos", le contó a El Tribuno. Es habitué de los concursos de comida regional, de los que dice recoger "clientes y cariño". Uno pensaría que en esos ámbitos los que contienden no comparten; pero ella lo desmitifica. "Los concursantes somos un grupo que ya se conoce, nos entendemos y nos ayudamos. Hasta nos avisamos cuándo se hará el próximo", explicó. Haciendo un balance dijo que había mejorado en la estética y la presentación de sí misma, de sus platos y de su puesto. Consultada acerca de los programas televisivos de cocina gourmet dijo "agarrarse la cabeza" cada vez que se "atreven" con los platos salteños. "Yo me horrorizo porque tienen innovaciones que no se corresponden con las verdaderas recetas", advirtió, por ello añadió que los concursos son importantes para rescatar los sabores. Cuando concursa su marido Ramón Martínez (54) la ayuda en la compra de los ingredientes, también en la carga y descarga de los elementos.
Quien también da espacio en su cocina para la familia es Milagros Rodríguez (54), del barrio 25 de Mayo y ganadora del concurso de locro en 2014.
"Me crié en el campo donde se comía tulpo, frangollo y chilcán... A los 17 años me vine para recibir atención médica por un accidente y nuestro señor quiso que ya hiciera mi familia aquí", relató. Hace 34 años que se dedica a la venta de comida típica del Norte. También se involucran en ello sus hijos Adriana (37) y Marcos Ríos (30), su yerno Ismael Calisaya y uno de sus nietos Esteban Calisaya (19). Según Milagros, la buena comida empieza con la compra de ingredientes de gran calidad. "Cocinar es un don de Dios y a la vez lo hago con amor", cerró y con ello uno termina de entender aquello de que la comida nace y renace en cada saboreador.

Siempre una ilusión

Adriana García, encargada del comedor Jesús te ama, se fue satisfecha con la recaudación de $1.200. Este espacio de inclusión social da pelea hace cuatro años. "Sobrevivimos gracias a la divina providencia. Tenemos cuatro padrinos fijos, pero nos sigue faltando carne, verdura y fruta para variar el menú de la gente", comentó.

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