La enorme concurrencia que tuvo la marcha federal arrojó dos datos imposibles de soslayar: el primero es que la situación económica no genera expectativas a corto plazo, y el segundo es que la oposición al Gobierno comienza a agruparse en las calles del país con marchas y piquetes cotidianos.
Si bien es cierto que hubo mucho kirchnerismo en la movilización de ayer, el macrismo cometería un grave error si minimiza la protesta como algo estrictamente partidario. Esa fue la recurrente postura del gobierno anterior cada vez que un cacerolazo ganaba espacio en la calle, en una clara actitud negacionista de los reclamos.
Sectores sindicales de todas las extracciones políticas se manifestaron por consignas indiscutibles como los despidos, el aumento de la inflación, el tarifazo y la no eliminación del impuesto a las ganancias. Esas cuestiones toman aún más importancia si se tiene en cuenta que se eliminaron las retenciones a las economías regionales, a la actividad minera, que no se grabó la renta financiera y que se vetó la ley antidespidos. El acto se dio justo el mismo día en que el nuevo triunvirato de la CGT fue recibido por el Gobierno, en un evidente intento de mostrarse dialoguista con los popes sindicales que aún se resisten a llamar a un paro nacional.
En el Gobierno están convencidos de que la baja de la inflación que se está produciendo los últimos días ayudaría a contener la protesta social. Sin embargo, eso parecería ser insuficiente, ya que el incremento en los precios de los primeros ocho meses del año le hizo perder a los trabajadores una buena parte del poder adquisitivo de su salario.
Cabe destacar que el promedio de las paritarias apenas superó el 30 por ciento y que la inflación estimada para este año no estaría por debajo de los 40 puntos.

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Sección Editorial

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Bizkor  G
Bizkor G · Hace 3 meses

Más allá de legítimos reclamos sociales, que también sea un llamado de atención a la gente. De la protesta participaron muchos de los miembros del anterior gobierno justicialista de los Kirchner, con lo cual el reclamo pierde mucho de legítimo, y queda sospechado. CUIDADO! AHORA HAY QUE SALIR A PEDIR EN LA CALLE QUE VAYAN PRESOS LOS LADRONES QUE NOS GOBERNARON Y QUE DEVUELVAN TODA LA GUITA QUE SE ROBARON, EN EFECTIVO O EN BIENES, PERO QUE LA DEVUELVAN.


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