El Senado de la Nación acaba de aprobar el proyecto de ley que reivindica la memoria de uno los más grandes héroes de la historia argentina: el general Martín Miguel de Güemes, o el "Gaucho" Güemes, como se lo conoce popularmente.
En estos tiempos en que muchas veces confundimos todo, puede que se crea que el Senado solamente aprobó un nuevo feriado, pero en realidad primero los diputados que representan a todo el pueblo argentino y ahora los senadores, que lo hacen en nombre de las provincias, decidieron algo mucho más trascendente: homenajear y reconocer, tal vez algo tarde, a quien constituye uno de los pilares de nuestra independencia.

Esta decisión repara casi doscientos años de destrato a este gigante salteño.
Sin él, sin su sacrificio, tenacidad, ingenio y patriotismo, todo hubiera sido distinto.
Sin él, tal vez San Martín no hubiera podido poner en práctica su gesta emancipadora de medio continente. En la estrategia ideada por el Libertador, la contención de los realistas en la frontera Norte de la Patria era crucial. La verdadera muralla humana que construyó Güemes con sus gauchos impidió que los ejércitos leales al rey avanzaran hacia el sur y sofocaran el grito incipiente de libertad originado en Buenos Aires en 1810 y luego ratificado en Tucumán en 1816.
Los salteños estamos agradecidos a nuestros hermanos de todo el país por este justo reconocimiento. Pero Güemes no es solo un prócer salteño, Güemes es un prócer argentino y que, como tales, a todos nos pertenece.
Güemes fue elegido gobernador con el apoyo de su pueblo y no impuesto, como era natural en esa época. Su tarea como mandatario, no solo significó la puesta en marcha, con un enorme sacrificio, de este plan militar, sino también marcó un camino que todavía nos inspira a quienes nos toca tomar la posta. Fue un gobernante inteligente, justo, efectivo y popular. Marcó una vara muy alta en la que más de dos siglos después nos inspiramos, nos exigimos y nos obliga a superarnos.
Hoy los salteños sentimos también que con nuestra emoción y alegría representamos a todos los que nacimos y vivimos en el todavía postergado norte. Güemes simboliza a todo este rincón de la Patria, también a los jujeños, tucumanos, santiagueños, catamarqueños, riojanos.
Región muy sufrida, que doscientos años después de nuestro nacimiento como país independiente, sigue relegada y muchas veces olvidada en los objetivos y planes nacionales. Por eso esta decisión debería significar un verdadero punto de inflexión.
Güemes con su "guerra gaucha" logró que el objetivo emancipador no fuera solo un tema de las elites formadas y educadas de la época. Por el contrario, sumó a todos en la empresa. Nadie quedó excluido ni del sacrifico ni de los honores.
Este reconocimiento repara además una tragedia que parece común en la vida de los grandes de la historia nacional. Por alguna razón compleja, a los argentinos nos cuesta reconocer en vida y alentar a los que realmente hacen bien las cosas.
La Argentina enfrenta enormes desafíos futuros. Los que queremos sinceramente un país mejor para todos, con más justicia social, progreso, crecimiento y felicidad para su gente, estamos conscientes del esfuerzo y sacrificio que debemos hacer para lograrlo. En aquellos tiempos Güemes no lo dudó y convocó a su pueblo para que se sumara a su lucha.
El legado de este gaucho inmortal, sigue más vigente que nunca. Por eso en este día histórico, desde Salta y para todos los argentinos: "Viva la Patria".

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Sección Editorial

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