Las sociedades de garantía recíproca (SGR) se crearon por ley 24.467, en 1995, para facilitar el acceso al crédito a las pequeñas y medianas empresas (pymes). En función de ese objetivo, el artículo 37 de la norma aclara que los organismos públicos no pueden ser socios partícipes de las SGR, sino únicamente las pymes reconocidas como tales.
La autoridad de aplicación es la Secretaría de la Pequeña y Mediana Empresa de la Nación, organismo que tiene registradas 25 sociedades de garantía reciproca.
Entre ellas están Aval Federal y otra decena de empresas que descuentan cheques diferidos con los que las pymes agropecuarias, comerciales, industriales y de servicios de Salta suelen financiarse por fuera del sistema bancario.
Para ello usan cheques propios o de terceros, con fechas de cobro fijadas hasta los 360 días posteriores a su libramiento, como instrumento de crédito. Los operadores financieros les dan por esos cheques dinero efectivo, a cambio de una tasa de interés y comisiones descuentan del valor nominal de las órdenes de pago.
El canal regular de los cheques diferidos es la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. Allí son comprados por inversores, que esperan hasta los vencimientos para cobrarlos. El mecanismo garantiza anonimato a los libradores y beneficiarios, ya que las que cotizan las órdenes de pago diferido en el mercado son las SRG que intermedian como avalistas.
Cheques por $17 millones
En el registro de la Bolsa, hay en curso más de 190 cheques diferidos que presentó Aval Federal y que tienen fechas de cobro hasta septiembre de 2016, en sucursales bancarias de Salta, por cerca de $17 millones. Otras SRG como Macroaval, Affidavit, Intergarantía, Los Grobos, Acíndar, Garantía de Valores, Americana de Avales, Aval Rural, Garantizar, Avaluar y BLD Avales también tienen presentados allí cheques relacionados con cuentas de sucursales bancarias de la capital y el interior de la provincia.
El volumen de cheques diferidos negociados por pymes en Salta pasó de $72 millones en 2009 a $240 millones en 2014, último año con estadísticas actualizadas en el registro de la Secretaría de la Pequeña y Mediana Empresa de la Nación. El 57% del movimiento total ($135 millones) se correspondió con el golpeado sector agropecuario. El comercio ($77 millones), los servicios ($12 millones), la industria ($9 millones) y la construcción ($5 millones) apelaron al mecanismo de crédito avalado por las SRG en menor proporción.

El costo de los descuentos va del 31 al 34 por ciento
Para muchos inversores los cheques diferidos rinden más que los plazos fijos y el dólar. Con tasas de rendimiento por encima del 30%, para colocaciones entre 30 y 45 días, muchos inversores ven en el descuento de cheques diferidos una opción más atractiva que los plazos fijos y el dólar.
Muchas pymes, por su parte, ven en el mecanismo una alternativa para hacerse de fondos a través de la venta de cheques, a 30 o 60 días.
Para los proveedores y contratistas de la Provincia los cheques diferidos no representan ni una ni otra cosa.
Empresas de diferentes rubros y tamaños expusieron a El Tribuno la crítica situación que arrastran desde octubre, cuando Economía condicionó los pagos de las certificaciones de obras y otras deudas a la aceptación de cheques con vencimientos hasta agosto de 2016.
Las primeras que explotaron fueron las empresas agrupadas en la Cámara Salteña de la Construcción, tras un correo que les envió el presidente de la entidad, Guillermo Arroyo, el 14 de octubre de 2015.
"Estimados asociados: En el día de la fecha nos comunicaron de Obras Públicas que los pagos de todos los certificados adeudados a las empresas desde ahora y hasta diciembre serán cancelados con cheques diferidos con vencimientos a partir de mayo de 2016", expresaba el mensaje que recibieron más de 60 empresas del sector.
Poco después, para aquietar las aguas, Arroyo aclaró con otro correo que la aceptación era "voluntaria".
Días después, las clínicas, sanatorios y centros especializados rechazaron cobrar con cheques diferidos prestaciones que les adeudaban el Ministerio de Salud y el IPS por $6 millones.
Referentes del sector quedaron atónitos cuando, en la oficina de Aval Federal, simularon una operación con un cheque de un millón de pesos, con vencimiento en julio, y vieron que les descontarían $200 mil.
Probaron después con el Macro y la tasa ofrecida era mayor. Hoy, asfixiados y sin opción, prestadores, proveedores y contratistas descuentan los cheques diferidos del Gobierno en Aval Federal, con un costo del 31% (24 de tasa y 7 de comisión), y el Banco Macro, con una tasa del 34%.
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<div>Gomeza cuando asumió en Economía.  Jean Touzeau</div>
Gomeza cuando asumió en Economía. Jean Touzeau

¿Se justificaba por la situación financiera la medida que ahogó a proveedores y contratistas?
En la ejecución presupuestaria no se ve una Provincia con crisis y alto endeudamiento. La situación financiera de Salta, a fines de octubre, ¿justificaba una emisión generalizada de cheques diferidos como la que ahogó a proveedores y contratistas, paralizó obras y dejó un tendal de trabajadores suspendidos?
Los registros publicados por la Oficina de Presupuesto de la Provincia, en el sitio oficial del Gobierno, indicarían que no.
De acuerdo con la ejecución presupuestaria del ejercicio 2015, al 31 de octubre, último mes publicado, los ingresos totales de la administración central y los organismos descentralizados de la Provincia ascendían a $20.356.720.627.
Los egresos totales, por su parte, sumaban hasta el décimo mes $20.892.403.373.
De esos montos se desprende que el déficit financiero acumulado desde enero a octubre de 2015 fue del 2,63%.
En el presupuesto aprobado por las cámaras legislativas de la Provincia se estimaron ingresos por $22.411.331.906 y egresos por $ 23.209.421.238, con un déficit de 3,56%.
En resumen, con casi el 90% del presupuesto ejecutado hasta el décimo mes, el déficit del período era un 1% menor que el previsto.
El endeudamiento
A fines de octubre de 2015, la deuda total de la administración central y los organismos descentralizados de la Provincia ascendía a $496.433.634, un monto considerablemente menor que los $1.164.963.766 del presupuesto aprobado. Son $668.530.131 menos que lo autorizado (57% abajo).
En opinión de fuentes especializadas, los registros informados en el propio sitio web de la Provincia no justificarían económica ni financieramente un libramiento generalizado de cheques diferidos como el hubo en 2001, en medio de la peor crisis que se recuerde en el país. En ese escenario, algunas provincias apelaron a cheques de pago diferido y otras a la emisión de cuasimonedas.

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Sección Editorial

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Alicia  Yañez
Alicia Yañez · Hace 10 meses

Qué lindo grupo(el de la foto)de corruptos.Y la "camiseta" a rayas,para cuándo?

Huracán del Norte
Huracán del Norte · Hace 10 meses

A ver fiscales, ministerio público muestren que existen


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